viernes, 14 de junio de 2019

Presentación.

Aportes Pastorales del Colegio Nuestra Señora del Carmen, es un blog en el que la familia, los niños y nuestros salesianos evangelizadores  encontrarán insumos varios para seguir viviendo la fe desde casa. Los subsidios son muy variados y cubren un gran espectro.
Entre ellos destacamos: Oraciones sencillas. Catecismos completos. Videos varios.  Historia y Reflexiones para todos.
Los invitamos a ser parte del mismo haciéndonos llegar sus aportes y comentando el recorrido que hacen por sus páginas.

Rogelio Leites Salesiano Cooperador.
Maestro sub-director.
Encargado de Pastoral


domingo, 16 de octubre de 2011

El Rosario de los Niños

Para rezar con los mas pequeños.  

Para descubrir las bondades que Dios nos regala a través del rezo del Rosario, es necesario iniciar a los niños desde pequeños en la mística de la contemplación y el silencio.

Una propuesta que he aplicado en mi actividad ha sido la oración de jaculatorias en vez de Avemarías.
A continuación expondré un ejemplo de ello.

Primero rezar los misterios de salvación que propongo en el articulo que sigue. Para luego ir intercambiándolos con los misterios tradicionales.

Luego rezar una intención por el misterio que se comenzara.

O Un Padrenuestro.
o  Un Avemaría. (completo).
o  Ave María purísima sin pecado concebida.
o  Madre mía en vos confío.
o  Ave María purísima  sin pecado concebida.
o  Madre mia  en vos confio.
o  Ave María purísima  sin pecado concebida.
o  Madre mia en vos confio.
o  Ave María purísima  sin pecado concebida.
o  Madre mía en vos confío.
o  Un Avemaría. (completo).
--- Un Gloria.

Luego rezamos un nuevo Misterio. Rezamos nuevas intenciones y repetimos el esquema las 5 decenas de todo el Rosario...

Que tal?
Prueben y comenten.  Lo único que pueden perder es ......

martes, 4 de octubre de 2011

Octubre mes del Rosario..

Misterios del Rosario para niños...

Primer Misterio de Salvación…
El niño Jesús nace en Belén…

La promesa se había cumplido para toda la humanidad….
Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros…

Dios hecho niño asumió la fragilidad del niño…
Dios hecho hijo asumió la responsabilidad de un niño…
Dios fue puesto a la tutela de los adultos….

Con el rezo de este misterio, vamos a pedir por las veces que no asumimos nuestros límites como personas. Pedir por las veces que no aceptamos las cosas tal como Dios nos las manda. Pedir para que en esta oración podamos ser más responsables y aceptar la tutela, e l cariño y los consejos que nos dan los adultos, tal como Jesús siendo Dios supo aceptarlas…

Segundo Misterio de Salvación…
El niño Jesús es presentado en el Templo de Jerusalén…

Los papás de Jesús cumplen con los ritos de presentar a su hijo en el Templo…

Dios hecho niño acepta ser guiado por sus padres…
Dios hecho niño cumple con lo estipulado por los adultos…
Dios asume desde pequeño su participación en las cosas sagradas…

Con el rezo de este misterio, vamos a pedir por nuestros padres y por todos los padres del Colegio, vamos a rezar para que acepten acompañarnos a Misa, para que nos permitan asumir nuestra participación en la Iglesia. Vamos a pedir para que Dios los ilumine como ilumino a los suyos hace 2000 años…


Tercer Misterio de Salvación…
El niño Jesús se pierde en el Templo de Jerusalén…

Jesús acepta su participación en la vida de su Iglesia…
Sin descuidar las responsabilidades de todos los días asume con cariño la tarea que Dios le había encomendado…

El niño Jesús participa activamente en la vida de su Iglesia…
El niño Jesús es encontrado preguntando a los sacerdotes y escuchándolos con atención…
Termina este pasaje diciendo, y vivió obedeciéndolos siempre ….

Con el rezo de este misterio, vamos a pedir por las veces que no participamos de lo que la Iglesia nos propone. Por la veces que no rezamos antes de dormir. Por las veces que no podemos venir a Misa…
Vamos a pedir también por nuestros sacerdotes y por las veces que no nos acercamos para preguntarles sobre las cosas de Dios, también pensamos en las veces que no los escuchamos como loa hacía Jesús…
Dice este pasaje, y vivió obedeciéndolos siempre… pidamos a María fuerza y atención para obedecer siempre a lo que nos piden nuestros padres…


Cuarto Misterio de Salvación…
Jesús dice a sus apóstoles, dejen que los niños vengan a mi…

Jesús nunca descuida a los más pequeños, siempre los tiene presentes….

Como niños somos preferidos de Dios….
Como niños tenemos un lugar de preferencia junto a Jesús…
Hay en este mundo muchos niños que no lo saben….

Con el rezo de este misterio, vamos a pedir por las veces que no mostramos interés por las cosas de Dios, por las veces que no atendemos en Catequesis.
Vamos a pedir por las veces que sabiendo todo esto no nos acercamos a Jesús que nos espera en el Templo. Vamos a rezar también, por los niños que no conocen a Dios y que muchas veces son esos mismo niños que rechazamos porque son distintos a nosotros.

Quinto Misterio de Salvación…
Un niño rico se encuentra con Jesús…

Dice el texto que el niño rico cumplía con todo lo que la Iglesia pedía….
Dice también que este niño tenía claro que quería seguir a Jesús….
Pero también dice el texto que Jesús le pidió que compartiera sus cosas con lo más necesitados….
Jesús no se guarda nada para si ni quiere que nos guardemos nada para nosotros…
Ser egoísta no pasa solo por dar felices lo que nos sobra. Jesús nos enseña que es más lindo dar de aquello que nos cuesta desprendernos….
Aprendemos entonces que la verdadera felicidad no está en eso que nos gusta sino en lo más profundo de nuestro corazón…

Con el rezo de este misterio, vamos a pedir para que día a día podamos ser cada vez más generosos con las cosas que tenemos… ser generosos en el patio…. Ser generosos con nuestros útiles…. Ser generosos con nuestro sacrificio y teniendo en cuenta siempre a los demás…

jueves, 29 de septiembre de 2011

Aprtes de Rega

“CUESTIÓN DE ACTITUD”


                                                    (Domingo XXVI durante el año - 25 09 11)

                                                                       Mt. 21, 28-32

“¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Jesús advierte a los máximos dirigentes que el punto de referencia y la seguridad del pueblo no es el templo y el esplendor de su culto, sino la actitud que se adopte frente a la voluntad de Dios que es la fuente de la salvación para los hombres y de la identidad del pueblo de Dios.
La predicación profética insistía una y otra vez en que sólo en el encuentro y realización de esa voluntad se garantizaba la pervivencia del pueblo y su significación”[1].

Así, queda planteado el mensaje de fondo que Jesús quiere dar a los dirigentes del pueblo, con la parábola de los dos hijos enviados a trabajar en la viña.
Lo que cuenta es la actitud que se adquiere ante la voluntad de Dios. Advierte a unos que no basta decir “Sí, voy”, y quedarse en palabras o estancados en un primer entusiasmo, o pensar que el esplendor de un momento se conservará siempre, que todo se resuelve ”de una”.

Y da la Buena Noticia a otros, que siempre hay oportunidad, siempre hay chance. Los que dijeron “No, no voy”, pero luego fueron, reciben el don del Reino, se “adelantan” dice Jesús. Y el ejemplo se muestra bien radical, al identificar a los que dijeron Si y no fueron con los piadosos dirigentes del pueblo, e identificar con los que de dijeron No, pero luego fueron, y se adelantan, con los peores del pueblo: publicanos y prostitutas.

Nuevamente la Buena Noticia del la Misericordia, del Don, de la Gratuidad de Dios irrumpen en nuestra vida, y se nos recuerdan hoy.

Ante Dios, siempre hay chances, siempre hay una nueva oportunidad. Siempre es tiempo de decir SI, aunque en un momento se haya dicho NO.

Es tiempo de recapacitar si uno se ha instalado en un SI, sólo de palabra o que ha quedado en el entusiasmo de los inicios o si está en una actitud de entender la dinámica del Reino, de la fe, como una especie de “piñón fijo”, creyendo que es algo que se logra con un Sí que se da una vez y permanece inmutable para siempre y no debo preocuparme de su desarrollo dinámico de acuerdo a lo que voy viviendo y se me va planteando en la vida.

Hoy es día de recuperar esta Buena Noticia para tu vida: ante Dios siempre hay chances de decir SI. Dios ofrece el Don de su Reino a quien se dispone recibirlo con corazón sincero y generoso. A quien pone el centro en el Señor y su Don y no en sí mismo. Algunas preguntas para el camino:

Recuerdas los momentos en que has dicho SI al Señor? Cuáles son los grandes SI de tu vida?

Recuerdas los momentos en que le dijiste NO al Señor? Cuáles son los NO de tu vida?

Hoy es tiempo de nueva chance, aprovéchalo: cuál NO de tu vida, hoy podrías convertir en un SI?

Para que el Don se pueda recibir tiene que encontrar un corazón abierto, libre, humilde, agradecido, con ganas de compromiso.

En el fondo, como magistralmente canta Fito Paéz: “Es una cuestión de actitud; reírse del fracaso y del oro, no tener nada y tenerlo todo”. Probablemente, éste músico contemporáneo no pensaba en esto del Reino que dice Jesús, pero sí, dice una verdad vital, que el Evangelio por ser vida para el hombre, obviamente recoge y amplifica.

Recibir el Reino, decir SI a su Don, no es vivir la fe como un “piñón fijo”, es “cuestión de actitud” ante la vida, que por definición es dinámica e inacabada, nunca estática y menos perfecta.



[1] http://dominicos.org/predicacion/homilias/25-09-2011/comentario-biblico/gerardo-sanchez-mielgo--





                                                                                    Raúl Garcia sdb

                              - Comprometido en el sagrado arte de acompañar a los jóvenes
          "Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

                                                                      http://alcalordelazarza.blogspot.com/

lunes, 12 de septiembre de 2011

Aprortes de Raul Garcia sdb

PALABRAS MÁGICAS PARA LA VIDA Y EL CORAZÓN

(Domingo XXIV durante el ano – 11 09 11) Mt 18, 21-35

“Por favor, perdón y gracias, tres palabras mágicas para la vida y el corazón”, es una verdad dicha de manera magistral por León Gieco en una de sus canciones.
Jesús, hoy, nos da la Buena Noticia de una de ellas: el perdón. Nos recuerda la Buena Noticia del Perdón.

El perdón anunciado por Jesús es Buena Noticia, porque da luz sobre nuestra experiencia humana de la culpa, de la ofensa, de la fragilidad, del fracaso, de las heridas…Por el perdón es posible la reconciliación a nivel personal, comunitario y con Dios.
Somos seres necesitados de Reconciliación y Perdón. Sólo por ellos llegamos a sanar nuestras heridas y crecer en la comunión, cumbre del amor.
El perdón es un don divino. Que necesita nuestra colaboración y disposición. Necesita fundamentalmente “cambiar el chip” de nuestra vinculación con nosotros mismos, con los hermanos, con Dios.
Nuestro “automático”, tiende a reaccionar a la ofensa con la ofensa, al agravio con la venganza. Reaccionamos desde la adversidad y desde la competencia. Cambiar nuestra lógica de reacción es asumir la lógica de Dios que siempre perdona (ese es el sentido de “hasta setenta veces siete”). Centrarse en la herida y la debilidad, capaz de generar la compasión.

“Perdonar no significa por mi parte un gesto de debilidad sino una manifestación de mi libertad y fortaleza. Sino perdono, el otro sigue ejerciendo poder sobre mí. El perdón me libera de ese poder extraño porque el otro ya no es un adversario sino un individuo herido y perturbado, incapaz de obrar de otra manera”, dice Anselm Grun.
El perdón es un don de Dios, unido al perdón a los hermanos y al perdón a uno mismo. El perdón empieza por casa.

Aquí solo, remarcamos, que el perdón comienza por casa. La aceptación del don del perdón parte de nuestra aceptación y comprensión del mismo cuando los experimentamos hacia nosotros mismos.
Anselm Grun, en su libro titulado “Si aceptas perdonarte, perdonarás”, dice:

“Cualquier persona sana aspira a vivir en paz consigo misma y con quienes la rodean, Sin embargo la experiencia nos muestra que nadie da lo que no tiene; quien no está pacificado difícilmente pueda transmitir paz y quien no se siente perdonado tampoco puede perdonar. Muchas veces nuestro peor enemigo está en nuestro interior. Por eso urge una propia reconciliación; reconciliación con nuestra historia, con nuestra familia, con el mal que nos ha ocasionado la sociedad o nuestro grupo, con nosotros mismos. Sólo así podremos perdonar”.


Para finalizar, unas preguntas para seguir meditando la realidad del perdón en nuestra vida:

¿Qué necesito perdonarme a mi mismo?

¿A quién / Qué necesito perdonar al prójimo?

¿Cómo estoy en relación al Sacramento de la Reconciliación?.

--

Raúl Rega

- Comprometido en el sagrado arte de acompañar a los jóvenes -

"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"


jueves, 1 de septiembre de 2011

JESÚS, NUESTRO MEJOR ESPEJO

JESÚS, NUESTRO MEJOR ESPEJO

(Domingos XXI y XXII – 21 y 28 de agosto)

En Cesarea de Filipo, Jesús pregunta a sus discípulos “qué dice la gente de Él?, para llegar, luego, a preguntarles a los discípulos: “Y ustedes quién dice que Soy?”. Pedro contesta: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios”, lo cual le gana la alabanza de Jesús.

Pero lo más interesante, la Buena Noticia escondida es que cuando Pedro reconoce a Jesús se abre la posibilidad de reconocerse a sí mismo. A la afirmación de Pedro acerca de quién es Jesús, corresponde inmediatamente la afirmación de Jesús: “Y Tú eres Pedro…”.

Cuando Pedro logra responder la pregunta acerca de quien Jesús, responde la pregunta más honda suya: quién soy yo?.

Por eso Jesús es Buena Noticia. Así como Pedro, nosotros necesitamos responder en algún momento la pregunta: quién soy yo? Hasta que no la responda andaré inquieto, perdido, o desorientado. Es una pregunta dinámica, que se replanteará en los distintos momentos de nuestra vida, que adquirirá más profundidad y formas según el paso de los años y las circunstancias. Ahí está Buena Notica del domingo pasado: Jesús es buena noticia porque responde a nuestras preguntas más radicales, es fuente de sentido para nosotros, cuando lo reconocemos nos reconocemos a nosotros mismos. La tarea nuestra será conectar la respuesta acerca de quién es Jesús con la pregunta acerca de quién soy Yo. Hasta que esa conexión no se de, puede que Jesús no adquiera la fuerza y la pasión que se necesita para ser sus discípulos y decirle con el colorido de nuestra vida: “Tú eres el Mesías, mi Mesías, el Hijo de Dios”. Jesús es nuestro mejor espejo, allí sabemos quiénes somos.

El Evangelio de hoy, nos presenta la continuación del diálogo anterior. Jesús anuncia que Él debe padecer, sufrir y morir, resucitar. Pedro razona con lógica humana, y lo reprende diciéndole que eso no puede pasarle. Y se liga el rezongo de Jesús, el peor de todos “Apártate de mi Satanás, porque eres un obstáculo para mí, piensas como los hombres y no como Dios”.

Pedro razona como lo harías tu o yo. Si Jesús es el Mesías, cómo va a pasarle esas cosas? No se supone que deba triunfar?. Y aquí está la clave de hoy: Jesús es un Mesías con Cruz. Un Mesías sufriente. Un Mesías que por amor pasa por el dolor. Jesús nuestro mejor espejo nos muestra el auténtico amor, el “ágape” cristiano: la decisión de entregar la vida hasta el fin, pasando por la entrega total y sufriente. Jesús no es un superhéroe al estilo moderno, ni un masoquista. Jesús es un Mesías sufriente. Un Mesías, que lo es justamente porque salva de todo lo que nos bloquea, y por eso no podría pasar de largo por la realidad del dolor y del fracaso, condimento de la vida.

Jesús rompe esquemas: nos imaginamos el dolor, el fracaso, todo eso que denominamos como Cruz, como lugar de triunfo?. Más en esta sociedad moderna, posmoderna, que propone la felicidad en el éxito triunfal, que huye de la experiencia humana del fracaso, que se hace analgésica al dolor, y muy abúlica al sacrificio y la abnegación propia de la entrega amorosa auténtica.

Jesús dice hoy que la vida se logra, se realiza, se hace plena, feliz cuando se entrega por Él y por el Evangelio. Sólo en el amor se logra la plenitud de vida. La entrega amorosa según su modelo.

El amor pasa por la cruz. No hay amor sin dolor. Aquí recordamos la magistral frase de Madre Teresa de Calcuta: “Ama hasta que duela. Si duele es una buena señal”.

Pues bien, hoy la Buena Noticia, es que si entregas la vida poo Jesús y el Evangelio habrás logrado su plenitud. Que la condición es cargar con la Cruz. Que el auténtico amor carga con el dolor que le viene. Y que puede transformar ese dolor.

De aquí surgen muchas preguntas que te dejo para seguir meditando:

¿Buscas responder a la pregunta por quién soy yo y las que le son afines con la pregunta acerca de quién es Jesús? Cómo está tal conexión entre lo que Jesús te ofrece y los reclamos más profundos de tu corazón? Buscas esa conexión?

¿Cómo vives el convencimiento de que la vida se logra, se realiza, se encuentra por el amor, dándola?

¿Cómo tienes integrada la Cruz dentro de esa opción de amor? Te duele amar?

¿Experimentas el fracaso, las situaciones de dolor, de oscuridad, como lugares de triunfo, así como la Cruz fue lugar de triunfo del Mesías Jesús? Cuál es tu “idea” de éxito?

Te confieso que, desde que descubrí que el amor al estilo de Jesús es lo que plenifica mi vida, busco vivir desde esa fuente. También me he dado cuenta que hay que cargar la cruz, cosa que trato. Compruebo que si nos largamos a amar, experimentamos el dolor. Pero también el gozo. El amor esta hecho de gozo y dolor. Personalmente en momentos de Cruz, pasando por ella, he tenido los gozos más grandes de mi vida de encuentro con el Señor.

Pues bien, hoy te invito a “no sacarle el cuerpo a la cruz”, sino, vivir decidido en el amor, asumir la cruz que nos toque, y hacerla fecunda, fuente de Resurrección. Y haremos como Jesús: pondremos patas para arriba la idea de éxito que hoy nuestra sociedad maneja y a veces se nos cuela si no estamos atento. Que también sea nuestra la “victoria que nace del Crucificado”, nuestro mejor espejo.



Raúl Rega

- Comprometido en el sagrado arte de acompañar a los jóvenes -
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

lunes, 22 de agosto de 2011

LA FE SIN PREJUICIOS

(XX domingo durante el año, 14 08 11)

Hoy Jesús se va al territorio de Tiro y Sidón. Tierra de paganos, de los que no eran del “pueblo elegido” por Dios. Allí le sale al encuentro una mujer rogando que sane a su hija. 

Luego de un duro e intenso diálogo (con detalles que no nos detenemos a analizar por que no vienen al caso y por cuestión de tiempo), le dice dos cosas grandiosas, por un lado alaba su fe: “¡Mujer qué grande es tu fe!”,  y le concede lo que pide: ”Que te suceda lo que pides”. 

Aquí esta la Buena Noticia de hoy: la acción de Dios no tiene fronteras, es para todos, en la fe ya no hay extranjeros, ya no hay pueblo elegido y paganos = extranjeros.

Jesús rompe los prejuicios y los esquemas humanos: Dios hace brotar la fe donde menos lo pensamos, incluso fuera de “nuestro grupo de elegidos”.

Esta Buena Noticia me recordó una anécdota personal. Hace un tiempo fui invitado por una comunidad a celebrar la Misa en el día de la fiesta de su santo patrono. Había allí una persona que todos los años se viene desde el Interior a Montevideo para celebrar la fiesta de este santo patrono. Cuando al final de la Misa le preguntan el porqué de hacer tantos kilómetros para esto, de dónde viene esa devoción tan fuerte, responde: “Yo era macumbero, pero un día me crucé por acá, Dios me movió a acercarme, me encontré con una religiosa, y desde esa charla nació en mí la fe, y siento que esa fe crece cada día más. Hoy vivo de otra manera”.

Mi reacción interior de momento (analizándola luego), fue de cierta desconfianza, basada en el prejuicio de si sería así, si sería auténtica esa fe, siendo que nació en alguien que andaba en esa “tierra pagana de la macumba”. Este hombre sin dudas, ahora que lo miro más a la distancia, era para mí como el grito de la Cananea que sale gritando a Jesús. Me cuestionó, ¿quién era yo para poner límite a la acción de Dios? ¿Por qué acotar esa acción a nuestro grupo de elegidos?...Un desafío a mis prejuicios y esquemas. Esos desde lo cuales siempre actuamos, como humanos que somos.

Pues bien, este Evangelio, esta Buena Noticia de que Dios llega a todos y nos sorprende saliéndonos al encuentro en aquellos que (según nuestros esquemas) menos lo esperamos, nos haga pensar en cómo miramos a los otros. Cómo a veces desde nuestros prejuicios juzgamos y no damos chance al otro. Nos transformamos en jueces. Y con nuestros esquemas y prejuicios ponemos fronteras a la acción de Dios.

Cruzar la frontera de nuestros  esquemas y prejuicios, salir de una visión que ve la acción de Dios posible solo dentro de nuestro grupo, de nuestra comunidad, posible solo en “algunos buenos” (entre los cuales por lo general nos incluimos), y no en otros, eso es entrar hoy con Jesús en la tierra de Tiro y de Sidón.
ü  ¿Cuáles son mis prejuicios y esquemas más fuertes, hoy,  con los cuales limito la acción de Dios, reduciéndola a mi selecto grupo de elegidos?
ü  ¿Quién es hoy para mi la/el cananeo/a concreto a quien necesito darle chance?
        Albert Einstein decía que: “es más fácil romper un átomo que un prejuicio”. Creo, que esta afirmación,  tiene mucho de cierto.

Hoy, Jesús nos ayude a acoger la buena noticia de una fe sin fronteras que venciendo todo prejuicio y esquema reductivo de la acción de Dios, nos abra a su novedad, allí donde menos lo pensamos.

Porque, después de todo, pensándolo bien: ¿no es también una novedad que en nuestra debilidad, Él,  haya irrumpido con su poder maravilloso y su Bondad?. El agradecimiento por la propia experiencia en nuestra fragilidad, el experimentar la misericordia de Dios con cada uno de nosotros, puede ser un camino para vencer nuestros prejuicios y esquemas y abrirnos  al Dios Novedoso siempre Bondadoso.


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Raúl Rega
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viernes, 29 de julio de 2011

Aportes de Rega

EL TESORO CELESTE
(Domingo XVII durante el año - 24/07/11)


En estos días, nuestro pueblo ha despertado su fiebre por “La Celeste”. Estamos jugando hoy la final de la Copa América, como hace unos buenos años no lo hacíamos.
Y en nuestro país donde, como dice la canción – “Política y fútbol son amores”- la reacción no se ha hecho esperar. Todo el mundo quiere ir a ver la gran final, que es acá nomás, cruzando el charco. Muchos han decidido largarse hasta allí, se han movilizado, han pagado altos costos para acceder a una entrada, han colmado las líneas de viaje,, etc. Y quienes no vayamos a ver la final in situ, sin duda que sacrificaremos cosas para estar pegados a la tele al momento de la misma.
Pues bien, parece que se ha descubierto un tesoro y se ha sacrificado mucha cosa por él. Por ahí, la canción popular tiene razón, para el uruguayo la política y el fútbol son “tesoros” por los que se está dispuesto a sacrificar el resto.
En este contexto, Jesús hoy proclama la buena noticia de que el Reino de Dios es como un tesoro escondido en un campo, que está allí para que el hombre pueda encontrarlo y al cual puede acceder.
El Evangelio de Juan, para hablar del Reino de Dios, usa una expresión muy propia, habla de “Vida en Abundancia”. Bueno, eso es el Reino de Dios: vida en abundancia, vida plena, vida feliz para todo hombre y toda mujer. Vida Plena que incluye a todo el hombre, y que incluye al mundo en su conjunto, al cosmos. Vida plena que es el gran proyecto de Dios: la comunión plena del hombre con Él, viviendo como hijo de Dios y la comunión plena con sus semejantes, viviendo como hermanos. San Ireneo lo dice magníficamente: “La gloria de Dios es la vida del hombre”. Eso es el Reino. La vida de Dios (Dios mismo) presente, colmando el corazón del hombre y del mundo.
Esta Vida Plena que viene de Dios, está presente, oculta en este gran campo que es el mundo, en ese profundo campo que es tu corazón. Está ahí…yace en lo profundo de la vida, esa vida tan concreta, tan real, llena de luces, de sombras, de contrariedades….ahí está escondida…esperando que la encuentres y que estés dispuesto a recibirla, a vender todo para “adquirirla”.
Esta buena noticia nos genera varias preguntas:
· ¿Cuáles son tus tesoros actuales, en los cuales estás “dejando” tu vida?
¿Cuáles son las apuestas actuales de tu vida?
· ¿Por qué estarías dispuesto a arriesgarlo todo, vender todo?
¿porque descubres que es el tesoro del Reino, la Vida en Abundancia para tu vida?
· ¿En qué se manifiesta hoy, para ti, en tu vida este tesoro escondido,
esta Vida Plena de Dios, que se ofrece?
Si estás dispuesto a dejar y sacrificarte por un tesoro como lo es el fútbol o lo que te sea similar,
¿no lo estarías para sacrificarte por uno que es de mucho mayor rango?.

Cuando uno encuentra aquello que lo colma, no hay duda que vende todo y lo adquiere.
El Reino de Dios, la Vida Plena, se nos ofrece aquí y ahora, con la promesa cumplida de hacerse eterna, definitiva.
Se te asegura que está oculta, en el campo del mundo y en el campo de tu corazón. Se te ofrece como un don.
Para encontrarla sólo te supone una actitud concreta: la búsqueda, estar en camino, no instalarte en moldes, atreverte a romper viejos esquemas.
Si buscas sinceramente, si te atreves a romper esquemas, sin dudas encontrarás este tesoro que responde a los deseos más profundos de tu corazón.
Ojalá, la búsqueda del tesoro del Reino de Dios, cale hondo en ti, muy por encima de los tesoros “celestes”, que si bien son importantes para nuestra identidad cultural, al lado del gran tesoro de la Vida Plena, no tiene comparación.
Si te sacrificas tanto por ese tesoro, ¿cuánto estarías dispuesto a buscar y encontrar y vender todo por el tesoro de la Vida Abundante que te regala Dios?.

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Rega
- Comprometido en el sagrado arte de acompañar a los jóvenes -
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viernes, 10 de junio de 2011

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

CON JESÚS…SIN “MEZCLAR LOS TANTOS”

Hoy, en esta fiesta de la Ascensión del Señor, la Buena Noticia nos recuerda algunas cosas.
“Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista”. Jesús ha “subido a la derecha” de Dios, ha ascendido. Con esto se dice que Jesús está con Dios, en su trascendencia, en su misterio. Pero ha subido con nuestra humanidad. Por lo tanto nos muestra y asegura el camino al que todos estamos llamados. Jesús es Dios y por lo tanto siempre nos resultará un poco “lejano” 
“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Pareciera que fuera negación de lo afirmado antes, pero no lo es. Jesús asegura su presencia, su cercanía, promete estar con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Jesús se nos presentará siempre “cercano”.
¨      ¿Cómo es nuestra relación con este Jesús, que es aquel que está a la derecha del Padre, que es Dios, que siempre será un misterio inagotable, y eso combinado con el mismo Jesús cercano, presente siempre en el mundo, a nuestro lado?.
Hoy, se nos invita a experimentar la “lejanía”, la “trascendencia” de Dios y a la vez la “cercanía” de Dios, su presencia en el mundo.
Vivir nuestra fe en Jesús., integrando bien estas dos facetas nos ayudará a una acertada relación con Jesús y con Dios Padre. Nos evitará los dos extremos, a veces no tan poco  frecuentes: un Dios lejano, tan lejano que parece que nada tiene que ver con nosotros, parece que “se ha ido”, o el otro, un Dios tan cercano, que es como uno más de nosotros, quedando empequeñecido, reducido, aprisionado en nuestros esquemas, a nuestra medida.
Siempre viviremos nuestra relación con Jesús, en esta tensión dialéctica: de lejanía – de cercanía.
Se trata de estar con Jesús, “sin mezclar los tantos”.
--
Rega.
(Raúl Esteban García Aparicio)
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

lunes, 6 de junio de 2011

¿”Suerte, en pila”?
VI Domingo de Pascua.
(Jn 14, 15-21)

“Suerte, en pila”, es ya una expresión frecuente en nuestro medio, y también…en “ámbitos” cristianos. Con lo cual, surge la pregunta: ¿Cómo cristianos creemos en la suerte? ¿Es compatible con nuestra fe, la confianza en la suerte?.

Basado en la Palabra proclamada, me arriesgo a decir que creer en la suerte como factor de explicación de lo que sucede es regirse por los criterios del mundo. Moverse con los criterios de la fortuna y del éxito conlleva sucumbir a una mirada que no percibe la misteriosa acción del Espíritu Santo en nuestra historia. Es hacernos merecedores de la sentencia de Jesús, cuando se refiere al Espíritu Santo: “El mundo no puede recibirlo porque no lo percibe ni lo conoce”. Quién atribuye la marcha de la historia a la suerte o al mero esfuerzo personal, queda miope de percepción al Espíritu.

¨ ¿Has usado o usas, la expresión “Suerte, en pila”?
¿Qué tan arraigado está en ti lo que en el fondo expresa y dice acerca de quién y cómo conduce la historia?.

Hoy, Jesús nos recuerda la presencia del Espíritu Santo, vivo, operante entre nosotros. Qué hermoso lo que nos dice: “Yo le pediré al Padre que les dé otro abogado que esté siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad…No los dejaré desamparados, volveré”. Qué hermoso sentirnos protegidos, cuidados, por su presencia. Vivimos, como dice el salmo, “al amparo de Dios”.

¨ ¿Te percibes “amparado”, protegido, por Dios?
¨ ¿De dónde viene entonces la falta de percepción del Espíritu?

Jesús nos da la clave para percibirlo: “Ustedes, en cambio, lo conocen, porque vive ya con ustedes y está entre ustedes”.
Percibir al Espíritu, seguro es mucho don de Dios, pero sobretodo haber hecho la experiencia de que en nuestra vida hay situaciones en que hubo mucho más que suerte y buena fortuna. Hubo un “no se qué” (solemos decir) que provocó cosas “inexplicables”:
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven soportara la crisis de sentido y pidiera ayuda?
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven por naturaleza tímido e introvertido lograra expresarse y liberarse
cuando todos los caminos se cerraban?
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven lograra decir las palabras que jamás imaginó poder expresar para
encontrar caminos de liberación?
- ¿Qué explica esa palabra tan oportuna dada en medio de momentos de mucha agitación y
tensión, y que sostuvo, guió y amparó a quien la necesitaba?
- ¿Qué explica que aquella persona se atravesara en el camino de aquella otra que justo la
necesitaba?
- ¿Qué explica que en momentos en que tocamos fondo seamos impulsados por una fuerza que no
sabemos de donde proviene?
- ¿Qué explica que aquél el más débil, sea el más valiente cuando las “papas queman”?
- ¿Qué explica que se entregue la vida y en ocasiones de manera violenta?.

¨ ¿Te identificas con alguna de éstas situaciones?
¿Con cuál/es? Revísala, pásala por el corazón. ¿Qué otras puedes agregar?

La lista podría seguir. Por mi parte puedo asegurarte que he experimentado estas cosas, de un lado y de otro. Confieso que he experimentado, he visto y veo la acción del Espíritu en mi vida, y más hermoso aún, en la vida de los jóvenes. Situaciones las cuales conllevan dos cosas esenciales: Paz y Libertad. Los signos por excelencia del Espíritu.
Por esto, creo firmemente que la suerte no es en lo más mínimo un factor explicativo válido del devenir de nuestra historia, de lo que nos va pasando.
Pues bien. No creo en la suerte, ni “a secas, ni en pila”. Sí, “creo pila en el Espíritu Santo”.

¨ ¿Cómo te suena eso de “creer pila en el Espíritu Santo” en vez de “suerte en pila”?
¿Qué expresión podrías crearte para expresar este “pasaje” de expresión?.

Te comparto, e invito a que culminemos rezando, una oración que hace ya mucho rezo diariamente y cuando hay circunstancias especiales me ayuda a pedir la asistencia, la defensa, del Espíritu Santo:

“Oh Rey Celestial Consolador, Espíritu de la Verdad,
que estás presente en todas partes y lo llenas todo;
Tesoro de Vida y dador de Bienes, ven y mora en nosotros,
purifica nuestras manchas y llena nuestra almas tú que eres Bondad.
Amén.

Rega.
(Raúl Esteban García Aparicio sdb)
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

martes, 12 de abril de 2011

VIVIMOS LA PASCUA

Nos preparamos para la Pascua.
Reflexión - Palabra

La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que la Iglesia, se prepara (nosotros nos preparamos) durante 40 días para llegar a la celebración más importante del año que es la Pascua, es decir, la Pasión- Muerte- Resurrección de Jesucristo.
La palabra Cuaresma viene del latín. En esta lengua cuarenta se dice “cuadragésima” y al traducirlo al castellano se llamó cuaresma. Por tanto, la palabra significa “los cuarenta días en los que nos preparamos los cristianos para celebrar la Pascua”.

La Cuaresma es la preparación, la Semana Santa es la celebración, y el tiempo de Pascua son los 50 días después del Domingo de Resurrección en los que seguimos celebrando la resurrección del Señor y esperando la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés.

A lo largo de estos días escucharemos muchas palabras como conversión, arrepentimiento, perdón, ayuno, abstinencia, misericordia y oración. Pero, ¿para qué nos sirve escuchar todo esto si no tenemos una idea clara de lo que significan? Todo esto es mucho más que palabras, son actitudes a fomentar en nuestra vida diaria.

Oración...
... para encontrarnos con Dios, para escuchar y de meditar su palabra

Ayuno...
... para compartir, no para sufrir

Arrepentimiento y conversión...
... para ser más libres, más auténticos

Es interesante recordar el relato de las tentaciones donde Jesús pasa 40 días en el desierto: Mt 4, 1-11.

Texto para comentar

El Ayuno, abstinencia y ceniza que Dios quiere de mi son…

sábado, 26 de febrero de 2011

ORACIÓN DEL BICENTENARIO

En un esfuerzo de acompañar a los educadores Católicos del Uruguay, y muy especialmente en este tiempo de celebración y júbilo, ponemos a consideración de todos la oración propuesta por Audec en este Bicentenario del proceso independentista del Uruguay.


ORACIÓN DEL BICENTENARIO

¡Gracias, Señor, por la tierra que nos diste,
este hermoso lugar en el mundo!
Gracias por sus ríos caudalosos y sus amplias playas;
por sus campos fecundos y sus extensas cuchillas;
por sus ciudades, a escala humana,
y, sobre todo, por la gente que la habita.
Ayúdanos a vivir en este suelo
como hermanos unidos y como hijos tuyos.

Al hacer memoria del Bicentenario de nuestra Patria,
te agradecemos por todos los que trabajaron para construirla,
comprometidos con el bien común, en un proyecto compartido:
hombres y mujeres, indios, gauchos y chacreros,
blancos y negros, pobres y ricos.

Nos regalaste una tierra generosa,
para que creciéramos en ella como un verdadero pueblo,
donde todos tengan lo necesario para una existencia digna
y donde se viva la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad.

Bendice y haz productivo el trabajo de nuestras manos:
de los que están en las fábricas y en el campo,
en las oficinas y en las rutas,
en los centros educativos y en los hogares.
Consuela a los que están lejos de sus seres queridos.
Sostiene a quienes no tienen trabajo
y a los que dejaron el país en busca de nuevas oportunidades.

Tú eres la fuente de toda vida. Protege a nuestras familias,

para que en ellas nazca y se defienda la vida humana.
Acompaña a las madres y a los padres en su misión de educadores.
A los niños, concédeles crecer en sabiduría y gracia.
Guía a los jóvenes, especialmente en sus opciones vocacionales.
Que los mayores y los enfermos encuentren atención, cariño y consuelo.

Fortalece, Señor, las voluntades e ilumina las mentes
de los que tienen responsabilidad sobre el destino de nuestra gente:
del presidente, de los ministros y los gobernantes;
de los legisladores y de los que ejercen la justicia;
de los que conducen la educación y de los que dirigen la economía;
de los obispos y de los sacerdotes.
Que todos sean servidores de tu pueblo
y busquen continuamente
que “los más infelices sean los más privilegiados”.

Señor, danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu,
que encienda en nosotros el amor que construye fraternidad
y nos regale la capacidad de testimoniar públicamente
nuestro ser de cristianos.

A María, tu Madre y nuestra Madre,
Virgen de los Treinta y Tres Orientales,
le confiamos este pueblo peregrino que celebra su Bicentenario,
para que todos lleguemos a la Patria del Cielo
que tu Hijo nos tiene preparada.

Amén.

martes, 7 de diciembre de 2010

ADVIENTO:
tiempo de memoria, tiempo de celebración, tiempo de esperanza
(Subsidio para Catequistas o Guías de grupo)

*Ambientación:

Al inicio del Año Litúrgico, preparando la celebración de la Navidad, la comunidad cristiana es invitada a dedicar unas semanas a preparar, esperar y celebrar en nuestras vidas la venida del Señor. Profundizamos el anhelo de su venida abriendo el corazón y acogiéndolo con alegría y esperanza en nuestras vidas.

Esta venida del Señor no es ficción de una espera como si fuésemos hombres y mujeres del Antiguo Testamento que no habían visto aún al Mesías. Nosotros sí hemos conocido ya su venida en nuestra historia hace dos mil años en Belén. Esta venida histórica, que conmemoramos en la Navidad, deja en nosotros el anhelo y la esperanza de una venida más plena. Por esto decimos que el Adviento celebra una triple dimensión de un solo acontecimiento como es la venida del Señor:

*en primer lugar la venida histórica, cuando “se hizo carne” para hacer presente en el mundo la Buena Noticia del amor de Dios;
*en segundo lugar, la que se realiza ahora, cada día, a través de la Eucaristía y de los demás sacramentos, y a través de tantos y tantos signos de su presencia comenzando por el signo de los hermanos y de los hermanos pobres;
*finalmente, en tercer lugar, la gloriosa y definitiva venida, al final de los tiempos, cuando llegue a plenitud el Reino de Dios en la vida eterna.

-Una anécdota del P. Mamerto Menapace puede inspirarnos y sugerirnos cómo vivir este tiempo de espera que caracteriza el Adviento:

*Profundización:

“Se trata de una familia numerosa que pasa por una crítica situación económica. Un día el esposo le dijo a su mujer: - Mirá flaca, las cosas están mal y muy a pesar mío tendré que irme al extranjero para buscar algún trabajo que nos saque a flote. Tengo en vista una posibilidad de un trabajo importante pero esto va a suponer ausentarme por un tiempo y no puedo decirte ahora cuando será el regreso. Nos vamos a extrañar mucho, los chicos van a sufrir mi ausencia. Hemos vivido cosas muy lindas que nos han sostenido muy unidos. ¡Cómo me gustaría que en todo este tiempo en la espera de nuestro reencuentro no las olvidáramos! ¡Ojalá! Sea lo más pronto posible.
Al despedirse le dijo a su esposa: -Flaca, te encargo mucho a los chicos que tanto queremos.
El esposo partió. Al principio las noticias eran bastantes frecuentes, pero a medida que pasaba el tiempo y el trabajo se intensificaba, esas noticias se hacían cada vez más espaciadas. Y nunca faltaba alguna amiga que le decía: -Che, ¿hace mucho que no recibís noticias de tu marido?
-Y… sí, mirá, hace tiempo.
-¿Y esto te debe preocupar?
-No…, en fin, calculo que debe ser porque está bien y su trabajo no le deja tiempo.
Lo que al principio eran como pequeñas insinuaciones, después se fueron haciendo comentarios y no faltó alguna otra amiga que le dijera:
-¿Vos estás segura que tu esposo va a volver?
Mirá que hace mucho tiempo que no tenés noticias. No…yo te digo nomás.
Entonces, se empezó a ver una cosa muy especial. Por las noches, la luz del apartamento quedaba encendida hasta altas horas de la madrugada. Pero a la mañana, en lugar de parecer que esta mujer se la había pasado llorando, desconfiando, aparecía más luminosa, más dinámica, más contenta, con más vitalidad para seguir ocupándose de los chicos, de las cosas, de los intereses de su esposo ausente.
-Y algunos decían:
-Es tan orgullosa la pobre que no se anima a reconocer que también ella ya duda del regreso de su esposo. Por eso se queda hasta la noche y prefiere llorar en privado.
Pero lo cierto es que no parecía como que a la noche hubiera llorado, o hubiera desconfiado.
Un buen día, se dio finalmente el esperado regreso. La alegría fue indescriptible, Un abrazo interminable unió a la familia. La fidelidad en la espera no fue en vano.
Entonces el esposo le dijo: -Che, escuché comentarios que te quedabas hasta altas horas de la noche con la luz prendida, y que de ahí tomabas un poco de fuerza para esta espera que se hizo tan larga para ti y para mi, pero que al mismo tiempo te reanimaba en cada jornada.¿Qué hacías?
Entonces ella lo llevó a su cuarto, le abrió un cofre que tenía y le mostró todas las cartas, los telegramas, los versos que se habían escrito de novios. Ella había ido guardando todos esos papeles, la tarjeta de casamiento, las fotos.
Y ella le dijo:
-Mirá, yo en este largo tiempo de espera, por la noche, volvía a releer esos mensajes que me habías mandado en otros momentos de nuestra vida, y todos esos antiguos escritos sostuvieron mi espera. E incluso lo comentaba con los chicos, les mostraba las fotos, especialmente el día de tu cumpleaños. Y eso es lo que hizo posible que esta esperanza, sostenida por todo esto, leído en estos años, me hiciera tener la certeza de tu regreso, que hoy finalmente se ha dado”. Aquí termina la anécdota.

• ¿Qué nos hace pensar la situación de esta familia?
• ¿Qué es lo que la ha mantenido unida?
(dar lugar a un personalizado intercambio)

*A la luz de la Palabra:

Fíjense que eso es un poco lo que hace la Iglesia, lo que hacen nuestras comunidades, como la gran familia de Dios, en este tiempo que llamamos Adviento. Lee una y otra vez “la Carta” de la Palabra de Dios, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento; en la oración personal y comunitaria, en la contemplación de los acontecimientos, en las celebraciones de los sacramentos, en la relación fraterna, especialmente con quienes son los privilegiados en la atención del amor de Jesús: los pobres, para mantenerse y alimentar la certeza en la espera de la Venida del Señor. En la anécdota de Mamerto Menapace las cartas, las fotos, la celebración de acontecimientos familiares, los cuentos de la mamá a los chicos sobre su padre, mantenía y alimentaba en ellos la espera del retorno del esposo. A pesar de las muchas dificultades, los susurros de las amigas que intentaban aflojar la fidelidad en la espera, no lograron quebrar su esperanza.

En la lª Carta Pastoral del Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti, señala la importancia de la esperanza: “Los seres humanos y las comunidades son según su esperanza. Somos seres prospectivos, hacia delante. La esperanza es el dinamismo de nuestra existencia. Obramos y somos de acuerdo con lo que esperamos y según lo esperamos. Ahora bien, ¿da lo mismo esperar una cosa que otra? No. El valor esperanza lo da el bien verdadero que esperamos. Y, también, la esperanza es valedera si de alguna manera es alcanzable: de lo contrario es un escape, una ilusión. Por eso es importante, preguntarnos: ¿qué espero?, es decir, ¿qué deseo, con fuerza, y hacia qué tiendo?; ¿cuánto espero?, ¿de quién lo espero?, ¿con qué paciencia y esfuerzo espero?, ¿es correcto y digno lo que espero?, ¿es verdadero?, ¿es posible?” (Párr. 2, a).

El Adviento es un tiempo de hacer memoria de la primera venida del Emmanuel, el Señor con nosotros, de celebrar su presencia cotidiana hasta el fin del mundo, de rumiar y abrirnos a la esperanza cierta de la su Venida gloriosa.

Por esto señala Mons. Sanguinetti en la Carta Pastoral aludida “El Adviento es una invitación a renovarnos en la esperanza de que Cristo vendrá glorioso, en la resurrección de los muertos y la vida eterna, la vida del mundo futuro. Escuchando con la Iglesia la Palabra de Dios y suplicando con Ella, nos levantamos a la verdadera esperanza que nos purifica. Al mismo tiempo, a Cristo glorioso, a quien esperamos, lo recibimos en su primera venida humilde, pobre, sufriente, salvadora. Por eso miramos y contemplamos a Cristo, Hijo Eterno de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, engendrado de María Virgen. La Navidad nos abre a la esperanza de que Cristo habite en nuestros corazones por la fe, hasta que lo poseamos y nos posea en la gloria” (Parr. 3).

En este tiempo la Palabra de Dios mostrada y anunciada por grandes y significativos personajes como el profeta Isaías, Juan el Bautista, San José y, sobre todo, María, nos iluminan sosteniéndonos en el anhelo y en la esperanza de que “el Señor que viene”.

*Hacernos cargo del Mensaje de la Palabra:

-ISAÍAS -2, 1-15: “Él (Señor) nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas”;
- 11, 1-10: “Sobre él reposará el espíritu del Señor…las naciones la (justicia) buscarán y la gloria será su morada”;
-36, 1-6ª. 10: “¡Sean fuertes, no teman: ahí está Dios…viene a salvarlos!”;
-7, 10-14: “La joven dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emmanuel”
. . .
-JUAN EL BAUTISTA, -Mt. 3, 1-12: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”… Yo los bautizo con agua para que se conviertan…”;
-Mt. 11,2-11: “¿Eres tu el que ha de venir o debemos esperar a otro?”. “Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven…”
. . .
-MARÍA, -Lc. 1, 26-38: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra”;
-Mt. 1, 18-24: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emanuel”…”Dios con nosotros”;
. . .
JOSÉ, esposo de María: -Mt. 1, 18-24: “María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto…” . “José, hijo de David, no temas recibir a María…lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo… a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de todos sus pecados…
Al despertar, José llevó a María a su casa”.

. . .

*Meditemos y oremos

La metodología de la Lectura Orante que es “capaz de abrirnos no sólo el tesoro de la Palabra de Dios sino también de crear el encuentro con Cristo, Palabra divina y viviente” puede guiarnos, valiéndonos de alguno de los textos propuestos y proclamados en las Celebraciones Eucarísticas dominicales.
Las conocidas preguntas-guías empleadas en el desarrollo de la Lectura Orante nos introducirán en el sentido de la “Carta” de la Palabra de Dios, de los gestos de Dios que germinan la salvación en nuestra vida cotidiana, de la apertura del corazón para acoger al Señor que viene:

• ¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo?
• ¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros?
• ¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a
su Palabra?
• ¿Qué le decimos al Señor?
• ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida
nos pide el Señor?

. . .

-Concédenos, Señor, permanecer alertas a la venida de tu Hijo, ¡Ven, Señor Jesús!
-Ven, Señor, y no tardes, ¡Ven, Señor Jesús!
-Despierta, Señor, nuestros corazones, ¡Ven, Señor Jesús!
-Que brille tu rostro y nos salve, ¡Ven, Señor Jesús!
-Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación, ¡Ven, Señor Jesús!
-Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, ¡Ven, Señor Jesús!
-Tú, Señor, estás cerca, ¡Ven, Señor Jesús!

PADRE NUESTRO…

.Este Subsidio es una mera sugerencia que puede ayudarnos a preparar la celebración de la Navidad a través de un Retiro, o de una vigilia de oración, o simplemente elementos para una meditación. No quiere decir que se tomen todos los personajes o textos, sino lo que más ayude y favorezca la oración personal o grupal.
¡Ojalá que les preste este servicio! siendo para mí la ocasión de un fraterno saludo navideño lleno de las bendiciones del Señor y de esperanza para el nuevo año 2011.
Los recuerdo permanentemente en la oración.
+Orlando Romero
Obispo emérito de Canelones

Diciembre, Adviento del 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010


AGENDA PASTORAL - SETIEMBRE 2010.


Viernes 3, 19:30, en el colegio: reunión de padres de 5to con Padre Enrique.

Domingo 5, 11:00, en la parroquia: entrega de cruces a los alumnos que este año tomarán su primer Eucaristía.

Lunes 6, 13:00, en el colegio: Lanzamiento de "El Mes de la Biblia"

Lunes 13, 13:00, en el colegio. Lanzamiento de "Campaña de recaudación de Testimonios sobre la Visita de la Virgen"

Plan de Mejora 2010. En el marco de la selebración de los 90 años de nuestro Colegio, lanzamos una consulta abierta a todas las familias, los estudiantes y los funicionarios de la Institución. La intención es escuchar a todos en función de la realidad con la que vemos al Colegio. Muy pronto las encuestas llegarán a cada hogar.

Del 19 al 26 de setiembre, vacaciones de primavera.

En setiembre EXPOEDUCA... Todas las Instituciones Educativas de Salto presentes en Mercado 18 de Julio. Nosotros también.
A la brevedad más información...

domingo, 15 de agosto de 2010

Asunción de la Virgen


La Asunción de la Virgen María
Es un dogma de fe que María Santísima fue llevada al cielo en cuerpo y alma, Acontecimiento que celebramos el 15 de agosto
Autor: Teresa Fernández Fuente: Catholic.net



Explicación de la fiesta

La Asunción es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el Cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.

Este día, recordamos que María es una obra maravillosa de Dios. Concebida sin pecado original, el cuerpo de María estuvo siempre libre de pecado. Era totalmente pura. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado.

También, tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre María y cómo ella supo responder a éstas. Ella alcanzó la Gloria de Dios por la vivencia de las virtudes. Se coronó con estas virtudes.

La maternidad divina de María fue el mayor milagro y la fuente de su grandeza, pero Dios no coronó a María por su sola la maternidad, sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento.

María cumplió perfectamente con la voluntad de Dios en su vida y eso es lo que la llevó a llegar a la gloria de Dios.

En la Tierra todos queremos llegar a Dios y en esto trabajamos todos los días. Esta es nuestra esperanza. María ya ha alcanzado esto. Lo que ella ha alcanzado nos anima a nosotros. Lo que ella posee nos sirve de esperanza.
María tuvo una enorme confianza en Dios y su corazón lo tenía lleno de Dios.

Ella es nuestra Madre del Cielo y está dispuesta a ayudarnos en todo lo que le pidamos.

Un poco de historia

El Papa Pío XII definió como dogma de fe la Asunción de María al Cielo en cuerpo y alma el 1 de noviembre de 1950.

La fiesta de la Asunción es “la fiesta de María”, la más solemne de las fiestas que la Iglesia celebra en su honor. Este día festejamos todos los misterios de su vida.

Es la celebración de su grandeza, de todos sus privilegios y virtudes, que también se celebran por separado en otras fechas.

Este día tenemos presente a Cristo por todas las gracias que derramó sobre su Madre, María. ¡Qué bien supo Ella corresponder a éstas! Por eso, por su vivencia de las virtudes, Ella alcanzó la gloria de Dios: se coronó por estas virtudes.

María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, creatura purísima. Su alma nunca se corrompió. Su cuerpo nunca fue manchado por el pecado, fue siempre un templo santo e inmaculado de Dios.

En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.

María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Para un proyecto cristiano de orientación vocacional

Todo es bueno


la vida

Todo es bueno, pero no todo es conveniente.
Cada cosa tiene su valor y su justa ubicación.
¿Cómo descubro el valor positivo de cada cosa y cómo puedo armar mi escala de valores?

la palabra

EL ESPÍRITU SANTO Y LA CREACIÓN

"El espíritu de Dios aleteaba sobre la superficie de las aguas...

Entonces Yavé Dios formó al ser humano con arcilla de la tierra; luego sopló en sus narices un aliento de vida. Así existió el ser humano con aliento y vida". (Gén 1,2 y 2,7).

Otra lectura bíblica: Rom 8,19-24. La Creación gime.

La Biblia nos dice que el ser humano, varón y mujer, fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Y su Espíritu, su aliento estaban con él desde el principio. "Por medio de las manos del Padre, es decir, por medio del Hijo y del Espíritu, se hace el hombre a imagen de Dios" (San Ireneo).

Ese mismo aliento divino, su Espíritu, nos inunda desde el primer día de la creación y nos hace vivir la vida plena de los hijos de Dios. Fue ese mismo Espíritu el que le dio sabiduría al ser humano (= Adán) para que nombrara todas las cosas según su naturaleza (cfr. Gén 2,20).
Hemos escuchado, más de alguna vez, este relato bíblico y quizás hemos saboreado la belleza poética de estos relatos del Génesis. Pero no siempre nos hemos detenido a sentir cómo el Espíritu de Dios se hace acción y vida en un cuerpo y en toda la naturaleza.

Nuestra vida y nuestro aliento nacen del aliento de Dios, brotan del Espíritu. Es Él quien sostiene nuestra vida. Aun cuando los seres humanos renunciemos reconocer a Dios en nuestra vida, el Espíritu de Dios siempre nos sostiene y protege, llevando la creación y la historia a su plenitud. Dios nos ama y quiere que nuestra entrega sea libre y voluntaria y que nuestro amor sea una respuesta al suyo, pero no condicionado.

La experiencia de sentir la fuerza y presencia del Espíritu Santo es la de darnos cuenta que Dios está presente en medio nuestro. Abrir los ojos y ver la fuerza de la vida en nuestro entorno, notar los cauces de la naturaleza y su obstinada sabiduría que nos muestra la belleza singular del universo entero.

Desde nuestra experiencia cotidiana, en los momentos de mayor felicidad y en los de mayor tristeza, siempre podemos notar que hay una fuerza que nos sostiene y nos alienta, que nos lleva a ver más allá de lo aparente y que nos muestra caminos para realizar nuestros proyectos y nuestra historia; es el Espíritu Santo que nos invita a seguir el camino del amor. Podemos, libremente, aceptar su llamada y su invitación, reconocer su presencia y pedir su guía en nuestro andar. Así, nuestra existencia cobrará un sentido profundo y pleno.

Naturaleza y libertad humana, existencia y creación, vida que brota por todos los rincones, amor derramado y entregado al prójimo: es la acción del Espíritu Santo que no descansa y se manifiesta para darnos una vida plena.

el compromiso

1. ¿Siento que todas las cosas a mi alrededor son un don de Dios, que todo lo hizo bien?



2. ¿Qué signos de su presencia descubrimos en la naturaleza?




3. ¿Qué signos de su presencia descubro en mi?




Oración

Espíritu Santo,
creador y animador
de la vida:
llena con tu aliento
mi existencia
para descubrir tu acción
en el mundo,
en la vida
de mis hermanos,
en mi propio ser;
haz de mí un testigo
de tu amor. Amén.

Todo lo bueno que hay en mí

¡Es tan común detenernos en nuestros defectos!
No nos damos cuenta de que Dios a todos
nos regaló talentos y que en esta vida tenemos
la misión de conocer y multiplicar los talentos
que Dios nos regaló.

Al final de la vida, nuestro Señor,
nos va a preguntar qué hicimos con ellos.

Un día, Graciela, una animadora de un campamento de verano, reunió a todos los chicos antes de la merienda y les preguntó si alguna vez habían dejado un regalo sin abrir, o si conocían a alguna persona que no hubiera abierto su regalo. Por supuesto que todos los chicos dijeron que no. Entonces Graciela les dijo: "Seguramente alguno de ustedes todavía no abrió los regalos que Dios le ha dado". Los chicos quedaron un poco perplejos; pero la animadora explicó que cuando no conocemos y no valoramos los dones que cada uno ha recibido, estamos desperdiciándolos. Lo importante no es quejarse por lo que nos falta, sino potenciar las cosas lindas que están en cada uno de nosotros.

La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante (Jn 15,8).

El ser humano es un misterio y esto es una maravilla. Sólo Dios lo conoce profundamente. "¿Quién puede conocer lo más íntimo de una persona sino el espíritu de la misma persona?" (1Cor 2,11).


Fuente UMBRALES Nº 153

lunes, 26 de julio de 2010

la catequesis y nuestros niños

A partir de la fecha, comenzaremos a profundizar en la características que presentan nuestros niños en la catequesis. La idea es mejorar nuestro conocimiento de ellos a fin de mejorar nuestras praxis catequéticas en todos los sentidos.
Comenzaremos por los niños de 6 años y terminaremos con los niños de 11 años.
Existen en estas edades algunas características significativas que hacen diferente su acercamiento a Jesús el amigo.
Les deseo suerte a todos, lean los temas y luego me los comentan.

Gracias a todos y suerte.
CARACTERÍSTICA DE LOS NIÑOS DE 6 A 12 AÑOS.

¿A Quién Vas a Catequizar?

El niño tiene una religiosidad innata, siente la necesidad de Dios y lo empieza a conocer por intuición y por experiencia al descubrirse a sí mismo, a quienes le aman y al mundo que lo rodea.
Cuando descubre esta religiosidad, empieza para el niño una nueva manera de entender la vida, pero ésta puede crecer, cambiar, acelerarse o atrofiarse dependiendo de la educación que reciba.
Cada catequista debe estar atento a los signos de ese despertar religioso para aprovechar todas las oportunidades posibles, preparando el camino de la fe, haciendo madurar la religiosidad del niño y creando hábitos que den cauce a su expresión religiosa.
Estos signos van cambiando a lo largo de la vida del niño de acuerdo con su desarrollo físico, intelectual, afectivo, social, moral y religioso, pues todos los aspectos influyen en la manera como el niño recibe la información, la entiende y es capaz de aplicarla a su vida.
Un buen catequista se preocupa de conocer la capacidad intelectual de sus alumnos, pues de ella dependerá la manera como se le explique la doctrina y les aclare sus dudas; el momento afectivo que viven , su temperamento, sus ilusiones, lo que les gusta y disgusta, pues esto influirá en las motivaciones que puede presentarles: su desarrollo moral para saber qué tan capaces son de distinguir el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto y en base a ello preparar las exposiciones y los ejemplos; su desarrollo social , que pueda facilitar o dificultar la catequesis de acuerdo a su capacidad de diálogo, de respeto, de preocupación hacia las necesidades de los demás; y por último, su desarrollo físico , que se deberá tomar en cuenta para decidir acerca de la simplicidad o complejidad de las actividades y dinámicas que se lleven a cabo en la clase.

En este pequeño material de formación permanente intento incluir las características principales de cada una de las edades, para que cada catequistas no sólo las tomen en cuenta, sino que las aprovechen para lograr eficazmente su labor evangelizadora.

Nota: recordemos que cuando hago alusión a cada catequista, me estoy refiriendo también a cada animador o asistente del Salesianos.

Los niños de seis años

A esta edad los niños ya conocen que son una persona. Quieren que los consideren y los traten como tal. Comienzan a dominar sus impulsos y son capaces de ir tomando responsabilidades que exigen pequeños sacrificios.


Aspecto físico: Están creciendo notoriamente, han dejado de ser bebés y eso los llena de orgullo. Cada catequista debe aprovechar este orgullo, utilizándolo como motivación para lograr los objetivos: "…como ustedes ya son niños grandes, podemos..."

Presentan un progreso notable en coordinación motora; son capaces de hacer casi todos los movimientos de un adulto.
Su catequista deberá aprovechar estas habilidades poniendo algún ejercicio motriz cuando el grupo se encuentre distraído o inquieto, con distintas órdenes de lo que deben hacer: manos arriba, abajo, saltar con dos pies, con uno solo, agacharse, etc. También se puede aprovechar para variar la dinámica de la clase con diversas actividades manuales: dibujar, pegar, recortar, armar, etc.

Son inquietos, les gusta que se les cambie de actividad y que haya movimiento en dichas actividades.
Su catequista podrá evitar tenerlos sentados toda la clase. Intentará dar la clase variando las actividades y poniendo mucho entusiasmo en cada una de ellas: cambiando el tono de voz, gesticulando, haciendo mímica, cantando, organizando dinámicas, representaciones y juegos. Si en algún momento a lo largo del curso se presenta la oportunidad, los puede sacar al jardín a caminar, correr y jugar, aprovechando la experiencia para que aprecien la naturaleza que nos regaló Dios.

Aspecto intelectual:
Tienen poca capacidad de atención. Se distraen cuando la explicación dura más de dos o tres minutos. Para ello, sería bueno que su catequista haga la clase lo más participativa posible, intercalando preguntas, anécdotas y objetos visuales que llamen la atención de los chicos y que los involucren en el tema. Su pensamiento se basa en lo concreto osea, en aquello que puede manipular, ver, interactuar. El catequista deberá dar pocas ideas abstractas ilustradas con muchos ejemplos visibles, con objetos manipulables etc.

Se esfuerzan por comprender lo que se les explica.
El catequista deberá esforzarse en lograr que comprendan, explicándoles el por qué de las cosas: de las reglas de disciplina del salón de clases, del buen comportamiento en casa, de la importancia de asistir a misa, (el niño entiende esta obligación y de no poder cumplir con ella se frustra), etc.

Ya captan el sentido del humor, gozan con los chistes simples.
El catequista puede introducir o terminar la clase con un chiste y reírse con ellos. Esto favorecerá mucho su relación con los niños.

Pueden representar mentalmente cosas y hechos, les encantan las historias y los cuentos.
El educador puede utilizar historias para sus enseñanzas, preguntarles lo que entendieron y que ellos lo expliquen, lo dibujen, lo escenifiquen, que cierren sus ojos y se imaginen las tres cosas que más le gustaron del tema que se vio en la clase.

Entienden las motivaciones a corto plazo, no a largo plazo.
Pueden captar que tendrán una fiesta el viernes y estar entusiasmados, pero no será lo mismo con las vacaciones que serán dentro de un mes. El catequista deberá tener presente que no puede utilizar como motivación un premio al final del año, sino que es más conveniente premiarlos con pequeños incentivos en cada clase.


Aspecto afectivo:
Están centrados y gobernados por sus sentimientos, la razón no tiene gran influencia en sus actos. El catequista deberá aprovechar esta efusión de sentimientos evitando dar explicaciones demasiado racionales, sino más bien que muevan los sentimientos de los niños. Se les puede explicar lo tristes que se sienten los demás cuando nos portamos mal con ellos, de lo feliz que se pone Dios cuando nos portamos bien. Eso lo entienden mejor que si se les habla de deberes y mandamientos. Ante los sentimientos y actitudes negativas, hay que enseñar a controlarlos.

Tienen un corazón lleno de cariño, entusiasmo y alegría. Se conmueven fácilmente con los que sufren. Desean ayudar.
El catequista deberá enseñarles cómo pueden ayudar a los demás encauzándolos en alguna obra concreta para ayudar a los demás: explicando al que no entiende la tarea, jugando con alguien que esté solo, visitando a algún enfermo, rezando por los demás, haciendo una colecta de ropa o juguetes, etc.

Son muy expresivos: brincan, lloran, ríen, se enojan.
Esta facilidad de expresión se puede aprovechar en las dinámicas de clase para actuar algún tema, para cantar una canción, para organizar juegos y para vivir los tiempos litúrgicos de la Iglesia.

Necesitan adquirir confianza en sí mismos. La imagen que tienen de ellos mismos depende de la opinión de los adultos. Quieren agradar y triunfar. Cuando hacen lo que se espera de ellos se sienten muy orgullosos.
El catequista deberá tener cuidado al corregir los errores o malos comportamientos, haciéndolo de forma que no los humille y siempre recordándoles que valen mucho aunque a veces se equivoquen. No "etiquetarlos". Evitar gritarles y castigarles.

Es recomendable darles responsabilidades a su alcance para que adquieran seguridad y confianza en sí mismos. Felicitarlos cuando hagan algo bien. Orientar su deseo de agradar para ser "los campeones" en el conocimiento y vivencia de la Fe Católica.

Aspecto social:
Están empezando a salir de sí mismos para interesarse por amistades fuera de la familia. Comienzan a dar sus primeros pasos hacia la independencia.
Es conveniente velar porque exista un clima de confianza y respeto en el salón de clases para que se puedan dar amistades entre compañeros. Conocer los grupitos de amigos para utilizarlos en los ejemplos de la clase.

Se despierta la conciencia del "nosotros", la conciencia de ser grupo.
El catequista debe esforzarse por conocer a cada uno de los alumnos y conocer lo que pasa y lo que sienten en el grupo. Detectar si existen problemas con algún alumno en relación con el resto del grupo. Se les puede motivar con concursos por grupo, fomentando el espíritu de equipo y la generosidad.

Son serviciales.
Es muy recomendable tener ayudantes para lo que se necesite e irlos rotando (quien haga la oración, quien reparta material, quien ayude con el material de la catequista, quien borre el pizarrón, etc.).

Aspecto moral:
No distinguen claramente entre el bien y el mal. Tienden a repetir lo que les dicen sus padres y maestros.
El ejemplo del catequista deberá ser intachable, pues los niños repetirán lo que él diga o haga.

Distinguen lo propio de lo ajeno. Su sentido de justicia se limita a la reciprocidad: "Tú me das y yo te doy."
El educador deberá fomentar el respeto hacia los demás y hacia sus cosas. Educar en la generosidad enseñándoles por qué es importante compartir aunque aparentemente no reciban nada a cambio.

Son dados a inventar historias para llamar la atención. Tienen una gran imaginación.
Poco a poco el catequista deberá enseñarles a diferenciar lo real de lo imaginario, que entiendan que Dios no puede ser igual a los personajes "todopoderosos" de las caricaturas. Sin embargo, no se les debe regañar por sus invenciones, pues no las hacen con el afán de mentir, sino que su imaginación es tan poderosa que pueden realmente creer en lo que se imaginan.

Quieren ser obedientes, pero sus actos suelen adelantarse a sus intenciones.
Corregir las desobediencias con comprensión, dándoles oportunidad de dar una explicación. Felicitarlos cuando acepten que se equivocaron, hayan obedecido o hecho un gran esfuerzo por obedecer. Esto los hará sentir muy bien.


Aspecto religioso:
Es fácil para ellos creer. No necesitan grandes explicaciones para entender que Dios da la vida, que nos hizo, que nos quiere. El catequista deberá aprovechar este momento de fe sencilla para hacerlos que conozcan más a Dios, en sus atributos, en sus cualidades, en su amor a los hombres.

Se relacionan con Dios a nivel de sentimientos y según se lo indican sus mayores.
Recordarles siempre lo bueno que es Dios y lo mucho que los quiere. Recordarles que la mejor manera de demostrarle a Dios que lo quieren es con sus buenas acciones.

Ya son capaces de hacer unos momentos de oración en su interior.
Es recomendable dedicar un momento de la clase a la oración personal, pero siempre dirigida por el catequista, pues de otra manera la imaginación se los llevará. La oración con cantos es muy útil en esta edad, pues en ella utilizan la riqueza de sus sentimientos y su capacidad de expresión.

Les gustan las clases de Catecismo.
Se debe aprovechar este gusto natural para fomentar el verdadero amor a Dios y a la Virgen María, dando explicaciones breves y con un lenguaje adecuado para los niños. Aprovechar esta edad para que le encuentren sentido a las ceremonias religiosas. Lograr que el recuerdo de la catequesis a los seis años sea tan agradable que les dure para toda la vida el deseo de conocer más a Dios.


Técnicas didácticas más convenientes para utilizar en la catequesis de esta edad:
Juego. Canto. Dibujo. Colorear. Franelógrafo. Actuación. Pegar. Recortar. Pintura dactilar. Seguir líneas punteadas. Moldear con plastilina o con arcilla. Dibujos con naturaleza muerta. Posters. Láminas. Lectura de la Historia Sagrada. Escuchar relatos, narraciones. Porras. Escenificaciones. Trabajos manuales.

webgrafía:
sdb.org/SDBWEB - salesiani di don bosco
mochilapastoral.com
catholic.net
diocesismalaga.es
agustinos.com

Directorio para la catequesis 1

  Directorio para la Catequesis. Capítulo 1 Terminamos rezando.