viernes, 29 de julio de 2011

Aportes de Rega

EL TESORO CELESTE
(Domingo XVII durante el año - 24/07/11)


En estos días, nuestro pueblo ha despertado su fiebre por “La Celeste”. Estamos jugando hoy la final de la Copa América, como hace unos buenos años no lo hacíamos.
Y en nuestro país donde, como dice la canción – “Política y fútbol son amores”- la reacción no se ha hecho esperar. Todo el mundo quiere ir a ver la gran final, que es acá nomás, cruzando el charco. Muchos han decidido largarse hasta allí, se han movilizado, han pagado altos costos para acceder a una entrada, han colmado las líneas de viaje,, etc. Y quienes no vayamos a ver la final in situ, sin duda que sacrificaremos cosas para estar pegados a la tele al momento de la misma.
Pues bien, parece que se ha descubierto un tesoro y se ha sacrificado mucha cosa por él. Por ahí, la canción popular tiene razón, para el uruguayo la política y el fútbol son “tesoros” por los que se está dispuesto a sacrificar el resto.
En este contexto, Jesús hoy proclama la buena noticia de que el Reino de Dios es como un tesoro escondido en un campo, que está allí para que el hombre pueda encontrarlo y al cual puede acceder.
El Evangelio de Juan, para hablar del Reino de Dios, usa una expresión muy propia, habla de “Vida en Abundancia”. Bueno, eso es el Reino de Dios: vida en abundancia, vida plena, vida feliz para todo hombre y toda mujer. Vida Plena que incluye a todo el hombre, y que incluye al mundo en su conjunto, al cosmos. Vida plena que es el gran proyecto de Dios: la comunión plena del hombre con Él, viviendo como hijo de Dios y la comunión plena con sus semejantes, viviendo como hermanos. San Ireneo lo dice magníficamente: “La gloria de Dios es la vida del hombre”. Eso es el Reino. La vida de Dios (Dios mismo) presente, colmando el corazón del hombre y del mundo.
Esta Vida Plena que viene de Dios, está presente, oculta en este gran campo que es el mundo, en ese profundo campo que es tu corazón. Está ahí…yace en lo profundo de la vida, esa vida tan concreta, tan real, llena de luces, de sombras, de contrariedades….ahí está escondida…esperando que la encuentres y que estés dispuesto a recibirla, a vender todo para “adquirirla”.
Esta buena noticia nos genera varias preguntas:
· ¿Cuáles son tus tesoros actuales, en los cuales estás “dejando” tu vida?
¿Cuáles son las apuestas actuales de tu vida?
· ¿Por qué estarías dispuesto a arriesgarlo todo, vender todo?
¿porque descubres que es el tesoro del Reino, la Vida en Abundancia para tu vida?
· ¿En qué se manifiesta hoy, para ti, en tu vida este tesoro escondido,
esta Vida Plena de Dios, que se ofrece?
Si estás dispuesto a dejar y sacrificarte por un tesoro como lo es el fútbol o lo que te sea similar,
¿no lo estarías para sacrificarte por uno que es de mucho mayor rango?.

Cuando uno encuentra aquello que lo colma, no hay duda que vende todo y lo adquiere.
El Reino de Dios, la Vida Plena, se nos ofrece aquí y ahora, con la promesa cumplida de hacerse eterna, definitiva.
Se te asegura que está oculta, en el campo del mundo y en el campo de tu corazón. Se te ofrece como un don.
Para encontrarla sólo te supone una actitud concreta: la búsqueda, estar en camino, no instalarte en moldes, atreverte a romper viejos esquemas.
Si buscas sinceramente, si te atreves a romper esquemas, sin dudas encontrarás este tesoro que responde a los deseos más profundos de tu corazón.
Ojalá, la búsqueda del tesoro del Reino de Dios, cale hondo en ti, muy por encima de los tesoros “celestes”, que si bien son importantes para nuestra identidad cultural, al lado del gran tesoro de la Vida Plena, no tiene comparación.
Si te sacrificas tanto por ese tesoro, ¿cuánto estarías dispuesto a buscar y encontrar y vender todo por el tesoro de la Vida Abundante que te regala Dios?.

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Rega
- Comprometido en el sagrado arte de acompañar a los jóvenes -
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"
http://alcalordelazarza.blogspot.com/

viernes, 10 de junio de 2011

LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

CON JESÚS…SIN “MEZCLAR LOS TANTOS”

Hoy, en esta fiesta de la Ascensión del Señor, la Buena Noticia nos recuerda algunas cosas.
“Dicho esto, lo vieron levantarse, hasta que una nube se lo quitó de la vista”. Jesús ha “subido a la derecha” de Dios, ha ascendido. Con esto se dice que Jesús está con Dios, en su trascendencia, en su misterio. Pero ha subido con nuestra humanidad. Por lo tanto nos muestra y asegura el camino al que todos estamos llamados. Jesús es Dios y por lo tanto siempre nos resultará un poco “lejano” 
“Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Pareciera que fuera negación de lo afirmado antes, pero no lo es. Jesús asegura su presencia, su cercanía, promete estar con nosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Jesús se nos presentará siempre “cercano”.
¨      ¿Cómo es nuestra relación con este Jesús, que es aquel que está a la derecha del Padre, que es Dios, que siempre será un misterio inagotable, y eso combinado con el mismo Jesús cercano, presente siempre en el mundo, a nuestro lado?.
Hoy, se nos invita a experimentar la “lejanía”, la “trascendencia” de Dios y a la vez la “cercanía” de Dios, su presencia en el mundo.
Vivir nuestra fe en Jesús., integrando bien estas dos facetas nos ayudará a una acertada relación con Jesús y con Dios Padre. Nos evitará los dos extremos, a veces no tan poco  frecuentes: un Dios lejano, tan lejano que parece que nada tiene que ver con nosotros, parece que “se ha ido”, o el otro, un Dios tan cercano, que es como uno más de nosotros, quedando empequeñecido, reducido, aprisionado en nuestros esquemas, a nuestra medida.
Siempre viviremos nuestra relación con Jesús, en esta tensión dialéctica: de lejanía – de cercanía.
Se trata de estar con Jesús, “sin mezclar los tantos”.
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Rega.
(Raúl Esteban García Aparicio)
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

lunes, 6 de junio de 2011

¿”Suerte, en pila”?
VI Domingo de Pascua.
(Jn 14, 15-21)

“Suerte, en pila”, es ya una expresión frecuente en nuestro medio, y también…en “ámbitos” cristianos. Con lo cual, surge la pregunta: ¿Cómo cristianos creemos en la suerte? ¿Es compatible con nuestra fe, la confianza en la suerte?.

Basado en la Palabra proclamada, me arriesgo a decir que creer en la suerte como factor de explicación de lo que sucede es regirse por los criterios del mundo. Moverse con los criterios de la fortuna y del éxito conlleva sucumbir a una mirada que no percibe la misteriosa acción del Espíritu Santo en nuestra historia. Es hacernos merecedores de la sentencia de Jesús, cuando se refiere al Espíritu Santo: “El mundo no puede recibirlo porque no lo percibe ni lo conoce”. Quién atribuye la marcha de la historia a la suerte o al mero esfuerzo personal, queda miope de percepción al Espíritu.

¨ ¿Has usado o usas, la expresión “Suerte, en pila”?
¿Qué tan arraigado está en ti lo que en el fondo expresa y dice acerca de quién y cómo conduce la historia?.

Hoy, Jesús nos recuerda la presencia del Espíritu Santo, vivo, operante entre nosotros. Qué hermoso lo que nos dice: “Yo le pediré al Padre que les dé otro abogado que esté siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad…No los dejaré desamparados, volveré”. Qué hermoso sentirnos protegidos, cuidados, por su presencia. Vivimos, como dice el salmo, “al amparo de Dios”.

¨ ¿Te percibes “amparado”, protegido, por Dios?
¨ ¿De dónde viene entonces la falta de percepción del Espíritu?

Jesús nos da la clave para percibirlo: “Ustedes, en cambio, lo conocen, porque vive ya con ustedes y está entre ustedes”.
Percibir al Espíritu, seguro es mucho don de Dios, pero sobretodo haber hecho la experiencia de que en nuestra vida hay situaciones en que hubo mucho más que suerte y buena fortuna. Hubo un “no se qué” (solemos decir) que provocó cosas “inexplicables”:
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven soportara la crisis de sentido y pidiera ayuda?
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven por naturaleza tímido e introvertido lograra expresarse y liberarse
cuando todos los caminos se cerraban?
- ¿Qué hizo que aquel/lla joven lograra decir las palabras que jamás imaginó poder expresar para
encontrar caminos de liberación?
- ¿Qué explica esa palabra tan oportuna dada en medio de momentos de mucha agitación y
tensión, y que sostuvo, guió y amparó a quien la necesitaba?
- ¿Qué explica que aquella persona se atravesara en el camino de aquella otra que justo la
necesitaba?
- ¿Qué explica que en momentos en que tocamos fondo seamos impulsados por una fuerza que no
sabemos de donde proviene?
- ¿Qué explica que aquél el más débil, sea el más valiente cuando las “papas queman”?
- ¿Qué explica que se entregue la vida y en ocasiones de manera violenta?.

¨ ¿Te identificas con alguna de éstas situaciones?
¿Con cuál/es? Revísala, pásala por el corazón. ¿Qué otras puedes agregar?

La lista podría seguir. Por mi parte puedo asegurarte que he experimentado estas cosas, de un lado y de otro. Confieso que he experimentado, he visto y veo la acción del Espíritu en mi vida, y más hermoso aún, en la vida de los jóvenes. Situaciones las cuales conllevan dos cosas esenciales: Paz y Libertad. Los signos por excelencia del Espíritu.
Por esto, creo firmemente que la suerte no es en lo más mínimo un factor explicativo válido del devenir de nuestra historia, de lo que nos va pasando.
Pues bien. No creo en la suerte, ni “a secas, ni en pila”. Sí, “creo pila en el Espíritu Santo”.

¨ ¿Cómo te suena eso de “creer pila en el Espíritu Santo” en vez de “suerte en pila”?
¿Qué expresión podrías crearte para expresar este “pasaje” de expresión?.

Te comparto, e invito a que culminemos rezando, una oración que hace ya mucho rezo diariamente y cuando hay circunstancias especiales me ayuda a pedir la asistencia, la defensa, del Espíritu Santo:

“Oh Rey Celestial Consolador, Espíritu de la Verdad,
que estás presente en todas partes y lo llenas todo;
Tesoro de Vida y dador de Bienes, ven y mora en nosotros,
purifica nuestras manchas y llena nuestra almas tú que eres Bondad.
Amén.

Rega.
(Raúl Esteban García Aparicio sdb)
"Por favor, perdón y gracias. Tres palabras mágicas para la vida y el corazón"

martes, 12 de abril de 2011

VIVIMOS LA PASCUA

Nos preparamos para la Pascua.
Reflexión - Palabra

La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que la Iglesia, se prepara (nosotros nos preparamos) durante 40 días para llegar a la celebración más importante del año que es la Pascua, es decir, la Pasión- Muerte- Resurrección de Jesucristo.
La palabra Cuaresma viene del latín. En esta lengua cuarenta se dice “cuadragésima” y al traducirlo al castellano se llamó cuaresma. Por tanto, la palabra significa “los cuarenta días en los que nos preparamos los cristianos para celebrar la Pascua”.

La Cuaresma es la preparación, la Semana Santa es la celebración, y el tiempo de Pascua son los 50 días después del Domingo de Resurrección en los que seguimos celebrando la resurrección del Señor y esperando la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés.

A lo largo de estos días escucharemos muchas palabras como conversión, arrepentimiento, perdón, ayuno, abstinencia, misericordia y oración. Pero, ¿para qué nos sirve escuchar todo esto si no tenemos una idea clara de lo que significan? Todo esto es mucho más que palabras, son actitudes a fomentar en nuestra vida diaria.

Oración...
... para encontrarnos con Dios, para escuchar y de meditar su palabra

Ayuno...
... para compartir, no para sufrir

Arrepentimiento y conversión...
... para ser más libres, más auténticos

Es interesante recordar el relato de las tentaciones donde Jesús pasa 40 días en el desierto: Mt 4, 1-11.

Texto para comentar

El Ayuno, abstinencia y ceniza que Dios quiere de mi son…

sábado, 26 de febrero de 2011

ORACIÓN DEL BICENTENARIO

En un esfuerzo de acompañar a los educadores Católicos del Uruguay, y muy especialmente en este tiempo de celebración y júbilo, ponemos a consideración de todos la oración propuesta por Audec en este Bicentenario del proceso independentista del Uruguay.


ORACIÓN DEL BICENTENARIO

¡Gracias, Señor, por la tierra que nos diste,
este hermoso lugar en el mundo!
Gracias por sus ríos caudalosos y sus amplias playas;
por sus campos fecundos y sus extensas cuchillas;
por sus ciudades, a escala humana,
y, sobre todo, por la gente que la habita.
Ayúdanos a vivir en este suelo
como hermanos unidos y como hijos tuyos.

Al hacer memoria del Bicentenario de nuestra Patria,
te agradecemos por todos los que trabajaron para construirla,
comprometidos con el bien común, en un proyecto compartido:
hombres y mujeres, indios, gauchos y chacreros,
blancos y negros, pobres y ricos.

Nos regalaste una tierra generosa,
para que creciéramos en ella como un verdadero pueblo,
donde todos tengan lo necesario para una existencia digna
y donde se viva la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad.

Bendice y haz productivo el trabajo de nuestras manos:
de los que están en las fábricas y en el campo,
en las oficinas y en las rutas,
en los centros educativos y en los hogares.
Consuela a los que están lejos de sus seres queridos.
Sostiene a quienes no tienen trabajo
y a los que dejaron el país en busca de nuevas oportunidades.

Tú eres la fuente de toda vida. Protege a nuestras familias,

para que en ellas nazca y se defienda la vida humana.
Acompaña a las madres y a los padres en su misión de educadores.
A los niños, concédeles crecer en sabiduría y gracia.
Guía a los jóvenes, especialmente en sus opciones vocacionales.
Que los mayores y los enfermos encuentren atención, cariño y consuelo.

Fortalece, Señor, las voluntades e ilumina las mentes
de los que tienen responsabilidad sobre el destino de nuestra gente:
del presidente, de los ministros y los gobernantes;
de los legisladores y de los que ejercen la justicia;
de los que conducen la educación y de los que dirigen la economía;
de los obispos y de los sacerdotes.
Que todos sean servidores de tu pueblo
y busquen continuamente
que “los más infelices sean los más privilegiados”.

Señor, danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu,
que encienda en nosotros el amor que construye fraternidad
y nos regale la capacidad de testimoniar públicamente
nuestro ser de cristianos.

A María, tu Madre y nuestra Madre,
Virgen de los Treinta y Tres Orientales,
le confiamos este pueblo peregrino que celebra su Bicentenario,
para que todos lleguemos a la Patria del Cielo
que tu Hijo nos tiene preparada.

Amén.

martes, 7 de diciembre de 2010

ADVIENTO:
tiempo de memoria, tiempo de celebración, tiempo de esperanza
(Subsidio para Catequistas o Guías de grupo)

*Ambientación:

Al inicio del Año Litúrgico, preparando la celebración de la Navidad, la comunidad cristiana es invitada a dedicar unas semanas a preparar, esperar y celebrar en nuestras vidas la venida del Señor. Profundizamos el anhelo de su venida abriendo el corazón y acogiéndolo con alegría y esperanza en nuestras vidas.

Esta venida del Señor no es ficción de una espera como si fuésemos hombres y mujeres del Antiguo Testamento que no habían visto aún al Mesías. Nosotros sí hemos conocido ya su venida en nuestra historia hace dos mil años en Belén. Esta venida histórica, que conmemoramos en la Navidad, deja en nosotros el anhelo y la esperanza de una venida más plena. Por esto decimos que el Adviento celebra una triple dimensión de un solo acontecimiento como es la venida del Señor:

*en primer lugar la venida histórica, cuando “se hizo carne” para hacer presente en el mundo la Buena Noticia del amor de Dios;
*en segundo lugar, la que se realiza ahora, cada día, a través de la Eucaristía y de los demás sacramentos, y a través de tantos y tantos signos de su presencia comenzando por el signo de los hermanos y de los hermanos pobres;
*finalmente, en tercer lugar, la gloriosa y definitiva venida, al final de los tiempos, cuando llegue a plenitud el Reino de Dios en la vida eterna.

-Una anécdota del P. Mamerto Menapace puede inspirarnos y sugerirnos cómo vivir este tiempo de espera que caracteriza el Adviento:

*Profundización:

“Se trata de una familia numerosa que pasa por una crítica situación económica. Un día el esposo le dijo a su mujer: - Mirá flaca, las cosas están mal y muy a pesar mío tendré que irme al extranjero para buscar algún trabajo que nos saque a flote. Tengo en vista una posibilidad de un trabajo importante pero esto va a suponer ausentarme por un tiempo y no puedo decirte ahora cuando será el regreso. Nos vamos a extrañar mucho, los chicos van a sufrir mi ausencia. Hemos vivido cosas muy lindas que nos han sostenido muy unidos. ¡Cómo me gustaría que en todo este tiempo en la espera de nuestro reencuentro no las olvidáramos! ¡Ojalá! Sea lo más pronto posible.
Al despedirse le dijo a su esposa: -Flaca, te encargo mucho a los chicos que tanto queremos.
El esposo partió. Al principio las noticias eran bastantes frecuentes, pero a medida que pasaba el tiempo y el trabajo se intensificaba, esas noticias se hacían cada vez más espaciadas. Y nunca faltaba alguna amiga que le decía: -Che, ¿hace mucho que no recibís noticias de tu marido?
-Y… sí, mirá, hace tiempo.
-¿Y esto te debe preocupar?
-No…, en fin, calculo que debe ser porque está bien y su trabajo no le deja tiempo.
Lo que al principio eran como pequeñas insinuaciones, después se fueron haciendo comentarios y no faltó alguna otra amiga que le dijera:
-¿Vos estás segura que tu esposo va a volver?
Mirá que hace mucho tiempo que no tenés noticias. No…yo te digo nomás.
Entonces, se empezó a ver una cosa muy especial. Por las noches, la luz del apartamento quedaba encendida hasta altas horas de la madrugada. Pero a la mañana, en lugar de parecer que esta mujer se la había pasado llorando, desconfiando, aparecía más luminosa, más dinámica, más contenta, con más vitalidad para seguir ocupándose de los chicos, de las cosas, de los intereses de su esposo ausente.
-Y algunos decían:
-Es tan orgullosa la pobre que no se anima a reconocer que también ella ya duda del regreso de su esposo. Por eso se queda hasta la noche y prefiere llorar en privado.
Pero lo cierto es que no parecía como que a la noche hubiera llorado, o hubiera desconfiado.
Un buen día, se dio finalmente el esperado regreso. La alegría fue indescriptible, Un abrazo interminable unió a la familia. La fidelidad en la espera no fue en vano.
Entonces el esposo le dijo: -Che, escuché comentarios que te quedabas hasta altas horas de la noche con la luz prendida, y que de ahí tomabas un poco de fuerza para esta espera que se hizo tan larga para ti y para mi, pero que al mismo tiempo te reanimaba en cada jornada.¿Qué hacías?
Entonces ella lo llevó a su cuarto, le abrió un cofre que tenía y le mostró todas las cartas, los telegramas, los versos que se habían escrito de novios. Ella había ido guardando todos esos papeles, la tarjeta de casamiento, las fotos.
Y ella le dijo:
-Mirá, yo en este largo tiempo de espera, por la noche, volvía a releer esos mensajes que me habías mandado en otros momentos de nuestra vida, y todos esos antiguos escritos sostuvieron mi espera. E incluso lo comentaba con los chicos, les mostraba las fotos, especialmente el día de tu cumpleaños. Y eso es lo que hizo posible que esta esperanza, sostenida por todo esto, leído en estos años, me hiciera tener la certeza de tu regreso, que hoy finalmente se ha dado”. Aquí termina la anécdota.

• ¿Qué nos hace pensar la situación de esta familia?
• ¿Qué es lo que la ha mantenido unida?
(dar lugar a un personalizado intercambio)

*A la luz de la Palabra:

Fíjense que eso es un poco lo que hace la Iglesia, lo que hacen nuestras comunidades, como la gran familia de Dios, en este tiempo que llamamos Adviento. Lee una y otra vez “la Carta” de la Palabra de Dios, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento; en la oración personal y comunitaria, en la contemplación de los acontecimientos, en las celebraciones de los sacramentos, en la relación fraterna, especialmente con quienes son los privilegiados en la atención del amor de Jesús: los pobres, para mantenerse y alimentar la certeza en la espera de la Venida del Señor. En la anécdota de Mamerto Menapace las cartas, las fotos, la celebración de acontecimientos familiares, los cuentos de la mamá a los chicos sobre su padre, mantenía y alimentaba en ellos la espera del retorno del esposo. A pesar de las muchas dificultades, los susurros de las amigas que intentaban aflojar la fidelidad en la espera, no lograron quebrar su esperanza.

En la lª Carta Pastoral del Obispo de Canelones, Mons. Alberto Sanguinetti, señala la importancia de la esperanza: “Los seres humanos y las comunidades son según su esperanza. Somos seres prospectivos, hacia delante. La esperanza es el dinamismo de nuestra existencia. Obramos y somos de acuerdo con lo que esperamos y según lo esperamos. Ahora bien, ¿da lo mismo esperar una cosa que otra? No. El valor esperanza lo da el bien verdadero que esperamos. Y, también, la esperanza es valedera si de alguna manera es alcanzable: de lo contrario es un escape, una ilusión. Por eso es importante, preguntarnos: ¿qué espero?, es decir, ¿qué deseo, con fuerza, y hacia qué tiendo?; ¿cuánto espero?, ¿de quién lo espero?, ¿con qué paciencia y esfuerzo espero?, ¿es correcto y digno lo que espero?, ¿es verdadero?, ¿es posible?” (Párr. 2, a).

El Adviento es un tiempo de hacer memoria de la primera venida del Emmanuel, el Señor con nosotros, de celebrar su presencia cotidiana hasta el fin del mundo, de rumiar y abrirnos a la esperanza cierta de la su Venida gloriosa.

Por esto señala Mons. Sanguinetti en la Carta Pastoral aludida “El Adviento es una invitación a renovarnos en la esperanza de que Cristo vendrá glorioso, en la resurrección de los muertos y la vida eterna, la vida del mundo futuro. Escuchando con la Iglesia la Palabra de Dios y suplicando con Ella, nos levantamos a la verdadera esperanza que nos purifica. Al mismo tiempo, a Cristo glorioso, a quien esperamos, lo recibimos en su primera venida humilde, pobre, sufriente, salvadora. Por eso miramos y contemplamos a Cristo, Hijo Eterno de Dios, hecho hombre por obra del Espíritu Santo, engendrado de María Virgen. La Navidad nos abre a la esperanza de que Cristo habite en nuestros corazones por la fe, hasta que lo poseamos y nos posea en la gloria” (Parr. 3).

En este tiempo la Palabra de Dios mostrada y anunciada por grandes y significativos personajes como el profeta Isaías, Juan el Bautista, San José y, sobre todo, María, nos iluminan sosteniéndonos en el anhelo y en la esperanza de que “el Señor que viene”.

*Hacernos cargo del Mensaje de la Palabra:

-ISAÍAS -2, 1-15: “Él (Señor) nos instruirá en sus caminos y caminaremos por sus sendas”;
- 11, 1-10: “Sobre él reposará el espíritu del Señor…las naciones la (justicia) buscarán y la gloria será su morada”;
-36, 1-6ª. 10: “¡Sean fuertes, no teman: ahí está Dios…viene a salvarlos!”;
-7, 10-14: “La joven dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emmanuel”
. . .
-JUAN EL BAUTISTA, -Mt. 3, 1-12: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”… Yo los bautizo con agua para que se conviertan…”;
-Mt. 11,2-11: “¿Eres tu el que ha de venir o debemos esperar a otro?”. “Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven…”
. . .
-MARÍA, -Lc. 1, 26-38: “Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra”;
-Mt. 1, 18-24: “La Virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emanuel”…”Dios con nosotros”;
. . .
JOSÉ, esposo de María: -Mt. 1, 18-24: “María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto…” . “José, hijo de David, no temas recibir a María…lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo… a quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su pueblo de todos sus pecados…
Al despertar, José llevó a María a su casa”.

. . .

*Meditemos y oremos

La metodología de la Lectura Orante que es “capaz de abrirnos no sólo el tesoro de la Palabra de Dios sino también de crear el encuentro con Cristo, Palabra divina y viviente” puede guiarnos, valiéndonos de alguno de los textos propuestos y proclamados en las Celebraciones Eucarísticas dominicales.
Las conocidas preguntas-guías empleadas en el desarrollo de la Lectura Orante nos introducirán en el sentido de la “Carta” de la Palabra de Dios, de los gestos de Dios que germinan la salvación en nuestra vida cotidiana, de la apertura del corazón para acoger al Señor que viene:

• ¿Qué dice el texto bíblico en sí mismo?
• ¿Qué nos dice el texto bíblico a nosotros?
• ¿Qué decimos nosotros al Señor como respuesta a
su Palabra?
• ¿Qué le decimos al Señor?
• ¿Qué conversión de la mente, del corazón y de la vida
nos pide el Señor?

. . .

-Concédenos, Señor, permanecer alertas a la venida de tu Hijo, ¡Ven, Señor Jesús!
-Ven, Señor, y no tardes, ¡Ven, Señor Jesús!
-Despierta, Señor, nuestros corazones, ¡Ven, Señor Jesús!
-Que brille tu rostro y nos salve, ¡Ven, Señor Jesús!
-Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación, ¡Ven, Señor Jesús!
-Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos, ¡Ven, Señor Jesús!
-Tú, Señor, estás cerca, ¡Ven, Señor Jesús!

PADRE NUESTRO…

.Este Subsidio es una mera sugerencia que puede ayudarnos a preparar la celebración de la Navidad a través de un Retiro, o de una vigilia de oración, o simplemente elementos para una meditación. No quiere decir que se tomen todos los personajes o textos, sino lo que más ayude y favorezca la oración personal o grupal.
¡Ojalá que les preste este servicio! siendo para mí la ocasión de un fraterno saludo navideño lleno de las bendiciones del Señor y de esperanza para el nuevo año 2011.
Los recuerdo permanentemente en la oración.
+Orlando Romero
Obispo emérito de Canelones

Diciembre, Adviento del 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010


AGENDA PASTORAL - SETIEMBRE 2010.


Viernes 3, 19:30, en el colegio: reunión de padres de 5to con Padre Enrique.

Domingo 5, 11:00, en la parroquia: entrega de cruces a los alumnos que este año tomarán su primer Eucaristía.

Lunes 6, 13:00, en el colegio: Lanzamiento de "El Mes de la Biblia"

Lunes 13, 13:00, en el colegio. Lanzamiento de "Campaña de recaudación de Testimonios sobre la Visita de la Virgen"

Plan de Mejora 2010. En el marco de la selebración de los 90 años de nuestro Colegio, lanzamos una consulta abierta a todas las familias, los estudiantes y los funicionarios de la Institución. La intención es escuchar a todos en función de la realidad con la que vemos al Colegio. Muy pronto las encuestas llegarán a cada hogar.

Del 19 al 26 de setiembre, vacaciones de primavera.

En setiembre EXPOEDUCA... Todas las Instituciones Educativas de Salto presentes en Mercado 18 de Julio. Nosotros también.
A la brevedad más información...

Directorio para la catequesis 1

  Directorio para la Catequesis. Capítulo 1 Terminamos rezando.