domingo, 5 de abril de 2009

LA PASCUA

La fiesta principal de la Iglesia.

Los invito a realizar por estos día, un recorrido a través de la historia, que nos lleva a conocer de donde y como surgen alguno de nuestros más valiosos tiémpos litúrgicos. En esta entrega comenzaremos a analizar LA PASCUA, fiesta por excelencia de la tradicón JUDEO CRISTIANA.


La pascua es la fiesta principal y mas antigua de los cristianos. Es el corazón del año litúrgico. León I la llama la fiesta mayor (festum festorum), y dice que la Navidad se celebra en preparación para la Pascua (Sermón xvii en Exodum).
La pascua conmemora la Resurrección del Cordero Inmolado: Jesucristo. Manifiesta la victoria ganada en la Cruz por Jesús sobre el demonio. Los hombres estábamos bajo la esclavitud de Satanás pero en Cristo tenemos vida nueva.
La fiesta de la Pascua vincula el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Hay una continuidad histórica y religiosa entre La Pascua judía y la cristiana ya que Cristo murió el primer día de la fiesta judía de la Pascua, que celebra la liberación por mano de Dios del pueblo judío de la esclavitud de Egipto.
Tiene además un profundo simbolismo ya que la muerte de Jesucristo cumple la Antigua Ley, sobre todo en lo referente al cordero pascual que los judíos comen la noche víspera del 14 de Nisan. Cristo, es inmolado el mismo día de la pascua judía, en que se inmolaban los corderos en el templo. Jesús es el Cordero Pascual que nos libera del pecado. Por eso nuestra pascua, como la judía recuerda el paso de Israel por el Mar Rojo, el cordero pascual, la columna de fuego que guiaba a Israel, etc. Pero ahora con un significado mas completo.

lunes, 30 de marzo de 2009

PENSAR LA CATEQUESIS


LA PERSONA DEL CATEQUISTA

LA PEDAGOGÍA DE DIOS
Comenzamos a enriqueser este espacio de catequesis virtual con algunas reflexiones que no bien mal tener en cuenta. Si bien en este caso me dirijo específicamente a los catequistas, no quita que la reflexión pueda ser para todos los agentes pastorales del colegio y sus destinatarios.

Para este espacio, comenzaré a profundizar algunos documentos bien interesantes de ser tenidos en cuneta por el colectivo catequista: Entre ellos el Directorio General para la Catequesis. Los criterios orientadores para la catequesis en América Latina y las orientaciones de la Conferencia Episcopal Uruguaya para los catequistas.
El catequista está llamado no sólo a "saber" sino también a saber transmitir su experiencia de fe y es aquí donde entra en juego la Pedagogía.
Las actitudes básicas que han de configurar nuestra pedagogía son las mismas que Dios manifiesta al revelarse a los hombres. Por esto fijemos nuestra atención en la Pedagogía de Dios:
Para atender a una pedagogía propia de la catequesis y de la evangelización, debemos recurrir a la fuente de todas las pedagogías. Dios mismo, es en si y en su forma de manifestarse una escuela de catequesis. Hablar de la pedagogía de Dios, es hablar de la forma con la que él se revela, es hablar de la forma en que él se da a conocer.
Un primer elemento que descubrimos en su pedagógica revelación para con el hombre es la forma en que elige un pueblo para sí. La iniciativa parte desde él, él elige a su pueblo, y el le enseña a caminar:

Enseñé a Efraín a caminar, tomándole por los brazos.. ..con lazos humanos los atraía, con lazos de amor, y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer… (Os. 11, 3 – 4)

Dios ofrece con amor lo que tiene reservado al ser humano; él mismo es el amor. Esto podría llamarse el alma de la pedagogía divina. Amor que humaniza y dignifica; que hermana y promueve; amor que personaliza y orienta las mejores energías espirituales en el sentido de la vocación personal y comunitaria, que cada uno posee en el designio de Dios[1].
Amor que convoca e integra grupos, comunidades y pueblos. Amor que corrige, cuando es necesario; amor, en fin que es ternura y servicio.
Así, entendemos la segunda característica de esta pedagogía, se caracteriza por ser un diálogo de amor eterno, cercano (Is. 54, 8) y una enseñanza que alcanza a cada uno al interno de su comunidad: “Es una enseñanza que tiene como base el pleno respeto de la libertad de las personas” (Sal. 25, 4 y 71, 17)
Una tercer característica en la pedagogía de Dios se relaciona al objetivo que tiene en la vida del hombre, Dios desea que este descubra la gracia de la Salvación. Para ello el hombre debe convertir su vida.
-He escuchado el clamor de mi pueblo… (Ex. 3 – 9) Después de su escucha amorosa, Dios habla.
Su palabra es portadora de esperanza, se da como respuesta amorosa a la urgencia de Salvación.
Cuando Dios habla lo hace con signos, palabras y hechos estrechamente ligados a su propósito de salvación.
Para comunicarse se aprovecha de personas concretas e históricamente situadas, ayer, los profetas, hoy, nosotros.
Se dice, que esta pedagogía es paciente, respeta el ritmo de los pueblos, el devenir de su historia, la circunstancia de sus idas y venidas, a diferencia de la pedagogía que empleó Jesús que era más personal, la pedagogía de Dios insiste en lo comunitario, lo de todos.
Siempre la pedagogía de Dios está inmersa en una moral de lo bueno y aconsejable para todos[2]. En el caso de nuestra catequesis no debe descuidar los principios morales transferidos por la tradición de nuestra Iglesia a lo largo del tiempo.
Cada catequesis es, en sí misma, una continuación de esta pedagogía de Dios. Que trata de ser cercana a los otros, que busca formar comunidad, que no descuida la preocupación y la oración de todos los que forman el grupo hoy y ahora, y que en lo más explícito de su mensaje atiende a la vocación del hombre hacia la santidad inspirando su vida terrena de un hálito moral común para todos y necesario para concretar tal fin.
“SOMOS EN FUNCIÓN DE LOS OTROS COMO DIOS LO ES EN FUNCIÓN DE TODOS”
En próximas entregas abordaremos la experiencia de nuestra catequesis desde la dimensión de la pedagogía de Jesús, hermano, amigo y maestro de todos los hombres.

[1] CAL – Orientaciones para la catequesis en América Latina, párrafo 146.
[2] CAL – Orientaciones para la catequesis en América Latina, párrafo 150.
CUARESMA.

Estamos en Cuaresma, Señor, el tiempo de preparación para la Pascua.
El mismo mes que la naturaleza prepara el otoño,
nosotros preparamos la Pascua de Resurrección.

Tú enseñabas a los de tu tiempo que la norma está al servicio del hombre
y que el hombre no es esclavo de la ley,
porque los hijos de Dios no han de vivir como esclavos.

Estamos en tiempo de Cuaresma.
Deseo, Señor, para nosotros un otoño de crecer y madurar:
deseo para nosotros cabezas que sepan pensar,
corazones generosos para actuar
y conciencias responsables al decidir.

Que acojamos con generosidad las normas que son necesarias,
y no nos dejemos imponer obligaciones que nos esclavizan.
Así sea.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Mensaje de Navidad 2008

La hora ha llegado.
María y José se han puesto en marcha y, al igual que ellos,
solo Dios Padre espera la encarnación de su hijo.

Ayer vi un pesebre vacío, y por primera vez me chocó!!!

¿Que hubiera sido de nosotros?
si en vez de encarnarse el Verbo hubiese seguido de largo...

¿Qué hubiese sido de todos?
Si Dios no se hubiese dignado a interceder dándonos una nueva posibilidad en Cristo....

¿Qué hubiese sido del hombre si Dios no se hubiese humillado?

Elevemos una oración en esta Navidad, de agradecimiento al Verbo que se hizo carne y habitó entre nosotros.
Agradezcamos por el pesebre, agradezcamos por la miseria, por el Si de María y por el valor de José.

Pero sobre todo, agradezcamos por quienes a lo largo de la historia, nos permitieron conocer el valor grande de la vida como don de Dios, que hizo al hombre a su imagen y humilde semejanza. Amen.

Buen 2009 para todos ... Que San Pablo en su año les aliente en la Misión...

lunes, 6 de octubre de 2008

En 2008, educar con el corazón de Don Bosco


Para todos por igual,
nuestro rector mayor nos inspira, anima e invita a pensar en nuestros niños y jóvenes con el mismo corazón que lo hizo San Juan Bosco.


Pensar la alegría. Desde una felicidad compartida... ...en una asistencia fraterna, de encuentro y escucha del otro.


Pensar con paciencia. Para que la autoridad se imponga no por el temor, sino por el amor, la entrega y la contención del que precisa.


Pensar la vocación. Para que el presente no se diluya en un simple devenir y para que en nuestra preocupación el niño y el joven encuentre su proyecto.


Educar con el corazón de Don Bosco... ...pensar con alegría, paciencia
y con los ojos puestos en el futuro...

Directorio para la catequesis 1

  Directorio para la Catequesis. Capítulo 1 Terminamos rezando.